Lectura 3:00 min
Mi Gusto Es celebra 23 años con platillo con causa y el lanzamiento de Kekarreta
El grupo restaurantero Mi Gusto Es apuesta por la innovación y el impacto social con un platillo de edición limitada cuyos ingresos serán donados, además de presentar un nuevo concepto inspirado en la cocina callejera de Mazatlán.
Grupo Restaurantero Mi gusto es
En un sector altamente competitivo como el restaurantero, la reinvención constante se ha convertido en una condición para mantenerse vigente. Bajo esta lógica, Grupo Restaurantero Mi Gusto Es celebra 23 años apostando por la diferenciación, la innovación y el impacto social como ejes de crecimiento.
Como parte de su aniversario, la empresa familiar lanzó una iniciativa que combina gastronomía y propósito: la creación de un platillo de edición limitada cuya venta será destinada en su totalidad a una causa social. En colaboración con el chef Javier Plascencia, presentaron la Tacostada, una propuesta disponible durante mayo y cuyos ingresos serán donados a la organización Tijuana Sin Hambre.
Te puede interesar
El platillo es una fusión entre taco y tostada que destaca por su base crujiente, acompañada de una capa cremosa de papa que equilibra los sabores, mientras que los mariscos, las hierbas y los toques cítricos aportan frescura y contraste. Más allá de la combinación de ingredientes, la propuesta busca generar una experiencia que conecte lo familiar con lo innovador.
Me interesa colaborar en proyectos donde la cocina tenga un sentido más amplio. Aquí hay una intención clara: tomar algo cotidiano y darle un propósito. Si además eso puede traducirse en apoyo real a una causa, entonces la cocina cumple su función más completa”, señaló el chef Javier Plascencia.
Gastronomía con propósito
La iniciativa forma parte de la estrategia de impacto social de la marca, que busca ir más allá de la experiencia gastronómica. En esta ocasión, los recursos recaudados serán destinados a Tijuana Sin Hambre, organización enfocada en combatir la inseguridad alimentaria en comunidades vulnerables mediante la entrega de alimentos y el impulso de iniciativas comunitarias.
No es la primera vez que la empresa apuesta por este tipo de acciones. En 2025, en colaboración con Save the Children, lanzó un platillo de edición limitada con el que logró vender 500 tostadas de abulón y recaudar más de 130,000 pesos para apoyar a la organización.
Esta colaboración parte de una coincidencia en la forma de entender la cocina: un espacio para compartir, pero también para expresar algo más. El platillo reúne la esencia de Mi Gusto Es, los sabores del Pacífico, frescos, generosos y sin pretensión, con la mirada de Javier Plascencia”, puntualizó Humberto Herrera, cofundador de Mi Gusto Es.
A la par, el chef de la casa, Carmelo Carrillo “Carmelito”, presentó los “camarones embolsados”, un platillo creado especialmente para acompañar esta etapa de la marca.
Kekarreta, el siguiente paso
Diversificación como estrategia
Desde su fundación en 2003, Mi Gusto Es ha buscado romper con los esquemas tradicionales del sector. La marca fue pionera en transformar la imagen de los restaurantes de mariscos al dejar atrás el uso predominante del color azul y los elementos gráficos convencionales, para apostar por una identidad visual más vibrante y una experiencia que remite a la esencia de Mazatlán.
Esa capacidad de reinterpretar lo tradicional se ha convertido en una de sus principales ventajas competitivas, permitiéndole evolucionar hacia nuevos formatos y conceptos gastronómicos.
Kekarreta, el siguiente paso
Como parte de esta evolución, el grupo anunció el lanzamiento de Kekarreta, un nuevo concepto inspirado en las carretas de comida de Mazatlán, que busca rescatar el espíritu callejero y llevarlo a un formato contemporáneo.
La propuesta apuesta por una experiencia más relajada, accesible y enfocada en compartir, sin perder la esencia de los sabores del Pacífico.
Es una declaración de hacia dónde se mueve la marca: reinterpretar lo que ya nos gusta, jugar con ello y llevarlo a otro nivel sin perder la raíz”, explicó Humberto Herrera.
A lo largo de más de dos décadas, el grupo ha ampliado su portafolio con distintos conceptos que responden a públicos y ocasiones de consumo diversas. Entre ellos destacan Culichioso, enfocado en comida tradicional sinaloense; Tebori, una propuesta japonesa premium; y Dulce Rojo, una pastelería con presencia en el Estado de México.
Esta diversificación refleja una estrategia clara: evolucionar sin perder identidad, apostando por conceptos que conecten con nuevas audiencias y mantengan vigente la propuesta de valor de la marca.
Camarones embolsados, platillo creado por el chef Carmelo Carrillo.