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Citibanamex modera su pronóstico de crecimiento a 1.4%
El banco tiene una visión más pesimista para la actividad económica en el 2019.
Citibanamex tiene ahora una visión más pesimista para la actividad económica hacia adelante e incluso ha revisado su perspectiva macroeconómica para el 2019. Así anticipa que el Producto Interno Bruto (PIB) se desacelere al cierre del 2019 y alcance un crecimiento de 1.4%, cuando su pronóstico previo era de 1.7 por ciento.
Estos “riesgos de recesión”, señala el banco en una nota especial, llevarían al Banco de México a bajar las tasas hasta en dos ocasiones este año, de tal modo que cierre el 2019 en 7.75% (hoy está en 8.25 por ciento).
“Percibimos varios riesgos que afectarán a la economía a lo largo del año, de los cuales el más importante es el de ejecución de políticas por parte de la administración de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y cómo enfrentan los retos que se van presentando día con día”, precisa.
Este jueves el Banco de México dará a conocer su decisión de política monetaria. Respecto a ésta, Citibanamex espera que mantenga sin cambios la tasa en 8.25% y los cambios a la baja los prevé a partir del segundo trimestre.
“El factor principal detrás de este cambio de pronóstico es una perspectiva más pesimista para la actividad económica. Consideramos ahora que el PIB crecerá este año a una tasa de 1.4%, en contraste con la de 1.7% prevista previamente. Ésta es la tasa de crecimiento de cierre de año más baja desde el 2009, lo que en principio debería limitar los riesgos inflacionarios: nuestro pronóstico para la inflación general al cierre del 2019 se modifica ligeramente a 3.9 desde 4.0% anterior”, expone.
Entre los riesgos que Citibanamex toma en cuenta para esta postura están: la inflación, las finanzas públicas por el factor Pemex y una menor actividad económica en México, lo mismo que en Estados Unidos.
“En ausencia de fuentes internas de crecimiento, la actividad en México dependería de motores externos, lo que básicamente significa el desempeño económico de Estados Unidos. Al respecto, nuestros colegas en aquel país ya han revisado sus expectativas de crecimiento para este año a 2.6 desde 2.8%”, refiere.
Citibanamex, empero, hace énfasis en un quinto riesgo que es el que tiene que ver con la manera en que la administración ejecuta políticas y cómo enfrenta los riesgos del día a día.
“En efecto, estamos preocupados por las implicaciones de mediano plazo de una inadecuada distribución de recursos (la sustitución del nuevo aeropuerto)”, menciona.
No obstante, agrega, una fuente de inquietud en el corto plazo es la administración día con día de los proyectos de política pública.
“Un caso ilustrativo es el de los esfuerzos de la administración de AMLO para combatir el robo de gasolina. Aun cuando pensamos que éste es un objetivo loable, la estrategia adoptada es cuestionable por muchas razones: sólo el costo estático de optar por una forma menos eficiente de transporte de combustible (ductos a pipas) parecería exceder los beneficios. Las medidas implementadas implican un choque negativo de oferta a la economía que se espera que impacte negativamente al crecimiento del PIB en el primer trimestre del 2019”, enfatiza.
Citi añade que otros choques de oferta en los pocos días que lleva la administración, como son los bloqueos a las vías del tren en Michoacán y las huelgas en el noreste del país, contribuyen operando en la misma dirección.
“Al sumar estos riesgos, vemos una postura monetaria menos restrictiva”, destaca el banco en su documento.
Aunque para el anuncio de este jueves, prevé que se mantenga la tasa en 8.25%, para las siguientes reuniones, refiere, la situación es más complicada y estima una baja el 27 de junio y otra el 15 de agosto. “En este punto en el año, la tasa de interés de referencia se ubicaría en 7.75%, un nivel que, aún después de las disminuciones, sigue siendo relativamente elevado”.
En suma, destaca que los riesgos para México durante el 2019 no son del tipo de balanza de pagos, sino que se relacionan con posibilidades de recesión.
“Con lo anterior, nos referimos a una desaceleración aún mayor de la actividad económica, lo que usualmente tiene efectos deflacionarios que dan pie a una política monetaria más laxa por parte del Banxico”.