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Jackson, el hombre que transformó a Warriors
El exjugador de equipos como New York Nicks, Denver Nuggets y Houston Rockets ha logrado ser un líder para el conjunto que avanza en las eliminatorias.
Verlo con el formal atuendo que los entrenadores usan y un rostro duro, no hacen olvidar sus asistencias inimaginables que desorbitaban a los rivales cuando era jugador. El recuerdo del shimmy sigue presente como cuando acertaba el disparo importante en el partido.
Pero, ahora, esa peculiar celebración que hizo conocido a Mark Jackson en la NBA hace dos décadas debe reservársela y efectuarla en su interior, contento por esa positiva transformación que ha generado en Golden State Warriors, semifinalistas de la Conferencia del Oeste en los NBA Playoffs 2013.
En Jackson cada etapa vivida en el basquetbol tiene sus satisfacciones: en las que estuvo de forma activa sobre la duela, luego, como analista para la televisión en YES, ABC y hasta llegar al cargo de entrenador en la franquicia californiana a la que en el 2012-2013 le dio su tercera campaña con más partidos ganados en dos décadas.
Y para el éxito que experimenta como entrenador, un espiritual Jackson debió ser paciente hasta que Warriors le extendió la oportunidad, no sin antes especularse que llegaría al equipo de su lugar de origen, New York Knicks.
Así, sin experiencia previa, el padre de cuatro hijos reivindicó las malas experiencias de los que arriban a la liga procedentes de los medios de comunicación y su andar desde la banda y es un fracaso.
Mark recibió la oportunidad de los altos directivos del club dos veces campeones de la NBA, con el reto de hacer crecer a un equipo que en 19 años sólo tiene tres presencias en postemporada.
Jackson no ha fallado hasta el momento, después de un récord de 23-11 (cuartos en el Pacífico) en su certamen de debut, Golden State duplicó sus victorias esta campaña para quedar a nueve juegos de Los Angeles Clippers y en días pasados dar cuenta de Denver por 4-2. El aprovechamiento de los 2 millones de dólares que le pagan por temporada no está en discusión.
QUERIDO ENTRE SUS JUGADORES
Detrás del ceño fruncido, en Mark Jackson hay un tipo amigable y generoso que no niega un autógrafo a los aficionados y que no impone dictaduras entre su plantel, al que evita recriminar severamente en público. Porque el entrenador de 48 años transmite a sus pupilos lo mejor de su etapa como jugador.
El originario de Brooklyn es receptivo ante cualquier problemática que le plantea el grupo, el cual tiene armonía y alto autoestima para enfrentar en la semifinal del Oeste a San Antonio Spurs. Asimismo, su influencia ha penetrado en elementos como Stephen Curry, un valuarte exponente del shimmy que Jackson hiciera famoso.
rgs