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México frente al reto STEM: empleos del futuro crecen, pero las mujeres siguen fuera
Hay una brecha persistente, y, de no corregirse, el país corre el riesgo de desaprovechar una parte significativa de su capital humano.
En México, los empleos con mayor crecimiento y mejores condiciones laborales se concentran cada vez más en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), pero las mujeres siguen con una participación en menor proporción, de acuerdo con el estudio Mujeres en STEM: Panorama de México 2026 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El análisis advierte que hay una brecha persistente en el acceso femenino a los sectores estratégicos antes mencionados y destaca que esta desigualdad no sólo es un tema de equidad, sino también de desarrollo económico, ya que limita el aprovechamiento del talento de las mujeres en industrias clave para la innovación y la competitividad del país.
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Presencia e ingresos
El estudio documenta que la brecha comienza desde la educación superior: sólo una de cada tres personas que estudian carreras STEM en México es mujer, lo que evidencia una participación limitada desde la formación profesional.
Además, señala que las mujeres tienden a concentrarse en áreas como educación, salud o ciencias sociales, mientras que los campos tecnológicos e ingenierías, sectores clave para el futuro laboral, continúan dominados por hombres.
Asimismo, identifica que las mujeres que logran insertarse en STEM obtienen beneficios relevantes como mayores ingresos y mejores condiciones laborales en comparación con quienes estudian otras áreas.
También presentan mayores niveles de formalidad laboral y participación económica, lo que refleja que estas disciplinas abren la puerta a empleos más estables y mejor remunerados. Sin embargo, el impacto de estas ventajas es limitado debido al bajo número de mujeres en estos sectores.
Empleos del futuro
Se advierte que las ocupaciones STEM están entre las más dinámicas y resilientes frente a los cambios tecnológicos, por lo que la baja participación femenina implica que muchas mujeres quedan fuera de los llamados “empleos del futuro”.
Lo anterior, profundiza las desigualdades económicas: las mujeres se concentran en sectores con menores salarios y mayor precariedad laboral, lo que reduce sus oportunidades de movilidad social.
Entre los factores estructurales que explican la brecha están:
- Estereotipos de género.
- Falta de referentes femeninos en ciencia y tecnología.
- Orientación vocacional limitada hacia estas disciplinas.
Las decisiones educativas de niñas y jóvenes se encuentran bajo la influencia de las normas sociales que desincentivan su participación en áreas consideradas como “tradicionalmente masculinas”.
¿Cómo hacer mejoras?
Ante este panorama, el IMCO plantea lo siguiente:
- Impulsar políticas públicas que fomenten la participación femenina en STEM.
- Fortalecer la enseñanza de estas materias con perspectiva de género.
- Promover programas de mentoría para niñas y jóvenes.
- Mejorar la información vocacional.
- Generar condiciones que faciliten la permanencia de las mujeres en estas carreras y en el mercado laboral.
El IMCO concluye que, para aumentar la participación de mujeres en STEM, se requiere que México tenga crecimiento económico; incorporar más talento femenino en estos sectores no sólo reduciría brechas de género, sino que fortalecería la capacidad del país para innovar y competir a nivel global.
De no atender esta problemática, el Instituto advierte que el país corre el riesgo de desaprovechar una parte significativa de su capital humano en las industrias que definirán el futuro del trabajo.