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Capital Humano

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El impacto mental de la búsqueda de empleo: ¿cómo gestionar las emociones?

Un 47% de los trabajadores ha sentido un impacto emocional durante la búsqueda de empleo pues se detonan hasta 29 emociones que van desde la frustración hasta una sensación de paz, por lo que especialistas sugieren gestionarlas para evitar un autosabotearse en el proceso.

La búsqueda de empleo detona hasta 29 emociones que van desde la frustración hasta una sensación de paz.FOTO: SHUTTERSTOCK.

La búsqueda de empleo requiere un trabajo emocional del candidato para evitar que la ansiedad, el miedo, la vergüenza y otras emociones saboteen su camino hacia las oportunidades laborales, advierten especialistas.

“La búsqueda misma es trabajo emocional, así que exige autocompasión, descanso y apoyo. Reprimir las emociones no las desaparece, las vuelve ruido de fondo que sabotea la búsqueda”, explica Yunue Cárdenas, CEO de Menthalising.

En México, el 47% de los trabajadores ha experimentado un impacto en su estado emocional y mental durante la búsqueda de empleo, de acuerdo con datos de OCC.

El motivo de la pérdida y consecuente búsqueda de trabajo trazará el camino emocional del candidato: el despido injustificado se vive como una pérdida y una injusticia. Si fue voluntario, para tomarse un sabático, es probable que se viva como una oportunidad y un descanso.

“Aparecen emociones muy intensas como miedo, angustia sentimiento de fracaso y si su autoestima es baja y su autovaloración dependen de su trabajo entonces puede afectar enormemente su autovalía”, advierte Jorge Gutiérrez Siles, psicoanalista y consultor senior de Kaysa Salud y Bienestar.

Estigmas y prejuicios detonan emociones durante la búsqueda de empleo

La pérdida del empleo y la búsqueda de otro por un despido van cargadas con un estigma social que atribuye al empleo valores que no le corresponden y refuerza estereotipos.

“La pérdida de trabajo afecta el ingreso económico, pero también la identidad, autoestima, pertenencia y el proyecto de vida, su salud, así como el lugar que tiene en la familia y con sus seres queridos, advierte Gutiérrez Siles.

La pérdida y la búsqueda de trabajo desatan hasta 29 tipos de emociones y algunas se manifiestan simultáneamente y contradictorias entre sí, añade.

Entre las emociones que se experimentan durante la búsqueda de empleo los especialistas enlistan las siguientes:

  • Miedo
  • Angustia
  • Enojo
  • Tristeza
  • Vergüenza
  • Culpa
  • Sensación de fracaso
  • Estrés
  • Ansiedad
  • Ira
  • Paz (quizá porque el empleo generaba intranquilidad)

Son sentimientos habituales cuando estamos hablando de iniciar una búsqueda de empleo. No sabemos exactamente en dónde vamos a terminar trabajando o en qué condiciones y esa incertidumbre nos pone alertas o sentimos que corremos un riesgo. Debido a esto es que muchas personas terminan posponiendo la búsqueda, evadiendo sentirse así”, explica Joel Cuéllar, psicólogo organizacional.

¿Qué hacer con las emociones cuando se busca empleo?

Enviar CV, buscar vacantes y tener entrevistas con estas emociones reprimidas y sin una gestión positiva puede jugar en contra y no tomar las mejores decisiones ni destacar las habilidades que se tienen con el riesgo de aceptar cualquier empleo o bien buscar con menos interés.

“El error más común es tratar de tapar esas emociones para ‘verse fuerte’. Reprimirlas no las desaparece (..) eso se convierte en una bomba de tiempo. Para mitigar la presión, el primer paso es nombrarlas y darles lugar”, sugiere Yunue Cárdenas.

Además, parte de la gestión emocional en esos momentos incluye hablar lo que se siente con las redes de apoyo cercanas. Si se experimentaa insomnio sostenido, sobrepensamientos y pérdida de interés por otras actividades se sugiere buscar apoyo de profesionales de la salud mental.

“Es muy importante hablar lo que siente con personas de confianza, con la red de apoyo personal, incluso considerar acudir a tratamiento profesional de tipo psicológico (...) Siempre hacerse acompañar con alguien de confianza que anime y ayude a evaluarse y a promoverse”, recomienda Gutiérrez Siles.

Además, los especialistas coinciden en que es necesario y útil tener claro que el valor como persona no depende de un trabajo.

“Quienes reclutan tienen la labor de encajar una descripción de puesto con un perfil laboral, no decidir si vales más o menos en la vida”, sostiene Joel Cuéllar.

El rechazo es una posibilidad en procesos de búsqueda de empleo y esto también implica en trabajar cómo enfrentar las emociones que detonen un “no” o más.

“Lo más liberador es entender que un ‘no’ rara vez es un veredicto sobre tu valor”, aclara Cárdenas.

En un proceso de reclutamiento de personas hay otros factores que determinan que se elija a un candidato y no a otro, como la afinidad con la cultura organizacional, el presupuesto, entre otros.

“Considerar que la negativa no evalúa a la persona, son muchos factores que hacen que se elija a otra persona, así que no debe considerarse una calificación del aspirante como persona, sino solamente como un aspirante entre muchos”, enfatiza Gutiérrez Siles.

Periodista multiplataforma con experiencia y pasión en temas económicos, negocios y mundo laboral. Ahora reportero en Capital Humano.

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