Buscar
Arte e Ideas

Lectura 6:00 min

Mundial 2026: Primeras postales de la vitrina más grande del mundo

Fueron escasos 16 minutos y medio los que duró el espectáculo inaugural del Mundial 2026, pero bastaron para condensar décadas de símbolos culturales y musicales en una sucesión de estampas pensadas para la televisión global.

Nunca antes mejor dicho: México, del náhuatl “en el ombligo de la luna”. Y es que la Ciudad de México, esta mancha urbana masiva, formalmente se encuentra no sólo en el ombligo sino en los cuernos de la luna por tercera vez en la historia de los mundiales de futbol.

La justa deportiva más importante del globo está ya en marcha y con ella una pasarela de postales simbólicas que la cultura mexicana ha comenzado a obsequiar a todo el mundo.

La apoteosis sucedió durante el espectáculo de apertura de este que será el mundial más grande de la historia, el más televisado y, se están confirmando, el más colorido, al cual la cantante oaxaqueña-estadounidense Lila Downs dio la bienvenida al mundo entero.

“Pueblos del mundo, bienvenidos. México los recibe y les sonríe desde el corazón. Somos una nación de diversidad, herencia y orgullo. Desde territorios ancestrales donde los rituales, el movimiento y la espiritualidad persisten, el futbol lleva el mismo latido. A través de generaciones, a lo largo del mundo, late una pasión compartida que une a las naciones en armonía. Un corazón, un mundo, un futbol: el lenguaje universal”, expresó Downs principalmente en inglés, ataviada con un huipil totalmente blanco del Petén.

Minutos después de su participación, la nacida en Tlaxiaco, de madre mixteca y padre estadounidense, fue cuestionada dado que su mensaje fue expresado mayoritariamente en inglés y no en español, considerando que se trata de la inauguración de la sede de habla hispana. Ésta respondió que la situación se dio así por petición de la FIFA.

Downs estuvo acompañada del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández, con bailarines ataviados con altos copillis o penachos y conchas o sonajas atadas en las extremidades.

Estampas para la posteridad

Fueron escasos 16 minutos y medio los que duró el espectáculo inaugural, pero bastaron para condensar décadas de símbolos culturales y musicales en una sucesión de estampas pensadas para la televisión global.

Al centro de la cancha se irguió una monumental reproducción dorada de la Copa del Mundo, eje de una escenografía inspirada en el papel picado mexicano, el motivo visual elegido por el director creativo de la ceremonia, Marco Balich, y su despacho Balich Wonder Studio, para representar al país anfitrión, así como por la mente de un mexicano ganador del Premio Oscar, el diseñador de producción más influyente del país en los últimos años, Eugenio Caballero, premiado por la Academia estadounidense por su trabajo en la cinta “El laberinto del Fauno” (2006), de Guillermo del Toro, pero también reconocido por su toque en cintas como “Roma” (2018), de Alfonso Cuarón, o “Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades” (2022), de Alejandro González Iñárritu.

Alrededor de esta copa monumental desfilaron centenares de bailarines, portadores de vestuarios inspirados en distintas tradiciones regionales, mientras la música transitaba del rock de estadio de Maná —cuyo éxito “Oye mi amor” fue el más coreado del show— a la cumbia de Los Ángeles Azules junto con Belinda; de los ritmos urbanos de Danny Ocean y J Balvin a la dimensión internacional que aportaron Shakira y Burna Boy con “Dai Dai”, el tema oficial del torneo.

Hubo también detalles destinados a la audiencia local. En distintos momentos, las pantallas del llamado Coloso de Santa Úrsula proyectaron referencias gráficas a los colores nacionales y a la iconografía festiva mexicana, mientras que en las tribunas miles de espectadores participaron de esa marea verde con todo y oleaje, como una auténtica y gigantesca pieza de arte efímero. Todo sucedió con rapidez, como una sucesión de postales que apenas alcanzaban a fijarse en la memoria antes de ser sustituidas por la siguiente.

Lluvia de sombreros

Uno de los momentos más emotivos de la tarde llegó cuando la voz del tenor italiano Andrea Bocelli comenzó a elevarse sobre el ahora secretamente llamado Estadio Azteca. Acompañado por la cantante coreana-estadounidense EJAE y el productor y Dj francés David Guetta, el tenor interpretó “DNA”, el himno ceremonial del Mundial, una composición concebida para representar la diversidad cultural de una copa organizada por tres países y seguida por miles de millones de personas.

También fue para destacar la presencia de la actriz y productora veracruzana Salma Hayek, quien expresó: “Los mexicanos estamos honrados, muy honrados, que sea aquí donde comienza el primer partido de esta maravillosa tradición del futbol que nos une a todos. ¡Qué viva México! ¡Que viva el futbol!”.

La actriz mexicana Salma Hayek participó en la inauguración de la Copa Mundial 2026 en el Estadio Ciudad de México.Eric Lugo

Próximo al término del espectáculo sucedió uno de esos instantes que se fijan en la memoria colectiva: Más de 80 mil personas guardaron silencio durante los primeros compases de una pieza que mezclaba elementos de la música clásica, la electrónica y el pop contemporáneo. Pero cuando descendió la interpretación alcanzó su punto culminante, una lluvia de sombreros de papel que la organización obsequió a todos los asistentes de la fiesta descendió desde distintos sectores del estadio.

Durante unos segundos, decenas de piezas de palma y fieltro flotaron sobre las tribunas antes de perderse entre la multitud. El gesto, sencillo y espontáneo, provocó una de las imágenes más poderosas de la inauguración: miles de espectadores mirando al cielo mientras los sombreros caían lentamente sobre el recinto que, una vez más, se convertía en el centro simbólico del futbol mundial.

No cabe duda, la mente de los mexicanos es impredecible, lo más parecido a la de un mago.

¿Quién es el director creativo de la inauguración?

Marco Balich es un productor y director creativo italiano especializado en ceremonias y espectáculos de gran escala. Ha participado en inauguraciones olímpicas, exposiciones universales y eventos para FIFA. Una curiosidad: antes de dedicarse al entretenimiento fue atleta de vela de alto rendimiento. Hoy es considerado uno de los diseñadores de ceremonias masivas más influyentes del mundo, con producciones vistas por miles de millones de personas.

El soundtrack del Mundial

  • “Oye mi amor” - Maná
  • “Partidazo” - Danny Ocean
  • “Por ella” - Los Ángeles Azules, Belinda
  • “Qué calor” - J Balvin
  • “Una a la vez” - J Balvin
  • “I like it” - J Balvin
  • “Dai dai” - Shakira, Burna Boy
  • “DNA” - Andrea Bocelli, EJAE

Noticias Recomendadas