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Las historias detrás del soundtrack de la inauguración del Mundial
Del rock de estadio al afrobeat mundialista, de Maná a Shakira, pasando por Los Ángeles Azules, Danny Ocean y J Balvin, la ceremonia inaugural en el Estadio Azteca reunió canciones con décadas de historia, éxitos globales y temas creados para acompañar la mayor fiesta futbolística del planeta.

Loa Ángeles Azules durante la ceremonia de inauguración del Mundial de Futbol 2026.
Si el Mundial comenzó con un balón rodando sobre la cancha del estadio Ciudad de México, también arrancó con una especie de máquina del tiempo musical. La ceremonia inaugural de la máxima justa futbolística del orbe reunió canciones separadas por más de tres décadas, géneros que van del rock latino al reguetón y colaboraciones concebidas específicamente para acompañar la mayor fiesta futbolística del planeta.
“Oye mi amor” - Maná
El recorrido comenzó con un clásico que nació mucho antes de que existieran las plataformas de streaming. El exitazo "Oye mi amor", de Maná, apareció en 1992 dentro del álbum ¿Dónde jugarán los niños?, el disco que convirtió a la banda tapatía en un fenómeno continental. La canción fue escrita en una época en la que el grupo todavía construía su identidad y terminó convirtiéndose en uno de los himnos inevitables del rock en español. Más de treinta años después, conserva algo que comparte con el futbol: basta escuchar unos segundos para que miles de personas la canten al mismo tiempo, como sucedió durante la ceremonia.
“Partidazo” - Danny Ocean
La segunda parada fue "Partidazo", de Danny Ocean. El título parece una obviedad para una ceremonia mundialista, pero detrás hay una curiosidad: la canción fue concebida como una celebración de la cultura futbolera latinoamericana, jugando con el doble significado de la palabra "partido". Es decir, el encuentro deportivo y la gran fiesta colectiva. El venezolano, conocido por éxitos globales como "Me rehúso", apostó aquí por una mezcla de pop latino y ritmos electrónicos pensada para estadios más que para auriculares.
“Tú y yo somos un partidazo, un partidazo. / Imagínate tú y yo dándonos un besazo. / Boquita a boquita en medio de un golazo”, es la parte más atractiva del tema.
“Por ella” - Los Ángeles Azules - Belinda
Después llegó "Por ella", una colaboración entre Los Ángeles Azules y Belinda que representa otro de los grandes fenómenos de la música mexicana contemporánea: la reinvención de la cumbia. Los originarios de Iztapalapa llevan décadas demostrando que un género nacido en Colombia puede convertirse en una especie de idioma común para varias generaciones mexicanas. La participación de Belinda añadió una capa pop a una fórmula que ha permitido a la agrupación colaborar con artistas de prácticamente todos los géneros imaginables, desde rockeros hasta figuras urbanas.
“Una a la vez”, “I like it” - J Balvin
La presencia del colombiano J Balvin ocupó dos momentos distintos del espectáculo. Primero con "Una a la vez", una de las canciones incluidas en el proyecto musical asociado al Mundial 2026, concebido para reflejar la diversidad cultural de los tres países anfitriones. Después interpretó "I Like It", tema que ayudó a consolidar la expansión global de los ritmos latinos cuando apareció en 2018. Aunque originalmente fue grabado junto a Cardi B y Bad Bunny, la canción tiene raíces mucho más antiguas: toma como base "I Like It Like That", un éxito boogaloo de finales de los años sesenta. Es decir, una canción que ya era una reinterpretación se convirtió medio siglo después en un fenómeno planetario.
La elección de Balvin tampoco fue casual. El colombiano se ha convertido en uno de los artistas latinos más influyentes de la última década y su participación en la inauguración fue presentada como un símbolo del peso que la música en español ha ganado en la cultura global.
“Dai Dai - Shakira, Burna Boy
El cierre correspondió a "Dai Dai", interpretada por Shakira y Burna Boy. La canción fue lanzada apenas semanas antes del torneo como tema oficial de la Copa del Mundo 2026 y busca combinar sonidos latinos con afrobeats en una celebración de unidad y diversidad cultural. La FIFA la presentó como una pieza destinada a capturar la energía y el espíritu global del campeonato. Además, se anunció que las regalías de la canción serán destinadas a proyectos educativos impulsados por la FIFA y Global Citizen.
Para Shakira, la aparición tiene además un significado especial. Desde "Waka Waka" en Sudáfrica 2010, su nombre quedó asociado a los grandes himnos futbolísticos. Con "Dai Dai" vuelve a ocupar ese papel, ahora acompañada por Burna Boy, una de las figuras más importantes del afrobeat contemporáneo. La combinación simboliza, quizás mejor que cualquier discurso, el carácter de este Mundial: un torneo que se juega en Norteamérica, habla múltiples idiomas y busca sonar al mismo tiempo en varios continentes.
Así, durante apenas unos minutos, el Azteca pasó del rock noventero a la cumbia sonidera, del reguetón global al afrobeat. Un viaje musical tan improbable como reconocible. Como suele ocurrir en los Mundiales, algunas canciones sobrevivirán al torneo y otras quedarán ligadas para siempre a la memoria de una inauguración. Pero todas compartieron una misma tarea: ponerle banda sonora al momento en que el planeta volvió a reunirse alrededor de un balón.
ADN futbolero, ópera italiana y K-pop: la historia detrás de “DNA”
Si “Dai Dai” fue presentada como la canción oficial del Mundial 2026, “DNA” ocupa otro lugar dentro de la banda sonora del torneo: el del himno ceremonial. Se trata de una pieza concebida para acompañar los momentos más solemnes de la competencia y cuya primera interpretación en vivo ocurrió precisamente durante la inauguración en el Estadio Ciudad de México.
La canción reúne una combinación difícil de imaginar hace apenas unos años. Por un lado aparece el tenor italiano Andrea Bocelli, una de las voces más reconocidas de la música clásica contemporánea. Por otro, el productor francés David Guetta, figura clave en la expansión global de la música electrónica. A ellos se sumó la cantante y compositora coreano-estadounidense EJAE. La mezcla de ópera, pop, electrónica y letras en varios idiomas fue pensada para reflejar el carácter global del primer Mundial organizado simultáneamente por tres países y 16 ciudades sede.
El título tampoco fue elegido al azar. La FIFA explicó que “DNA” gira alrededor de una idea sencilla: el futbol como parte del ADN emocional de millones de personas. La canción explora conceptos como identidad, pertenencia, ambición y comunidad, bajo la premisa de que el deporte funciona como un lenguaje compartido capaz de conectar generaciones y culturas distintas.
Una de las curiosidades más llamativas es la participación de EJAE. Aunque para buena parte del público occidental sigue siendo un nombre relativamente nuevo, la artista se ha convertido en una figura cada vez más visible de la música internacional. Para este proyecto escribió e interpretó fragmentos en coreano, una decisión que buscó ampliar aún más el alcance multicultural de la pieza. La propia cantante recordó que uno de sus recuerdos de infancia más intensos fue vivir en Seúl la euforia colectiva del Mundial de 2002, experiencia que influyó en su participación en el tema.



