Lectura 8:00 min
Mundial 2026: cómo es la afición de Bafana Bafana que enfrentará a México en el Azteca
Aunque los hinchas de Bafana Bafana prometen color y fiesta en el Azteca, las icónicas vuvuzelas estarán prohibidas por la FIFA en el Mundial 2026.
Foto: South African Football Association
El debut de la selección de South Africa national soccer team en la Copa del Mundo de 2026 no solo promete un duelo cargado de simbolismo frente a la Selección Mexicana, también anticipa uno de los ambientes más coloridos, ruidosos y festivos que podrían verse en el Estadio Azteca durante el torneo.
La afición de los “Bafana Bafana”, reconocida mundialmente desde Sudáfrica 2010, se caracteriza por convertir los partidos en auténticas celebraciones llenas de música, baile, cánticos y las icónicas vuvuzelas, los instrumentos de plástico que se volvieron símbolo del futbol sudafricano.
De acuerdo con Brand South Africa, las vuvuzelas forman parte de la identidad futbolística del país y suelen acompañarse de sombreros tradicionales llamados “makarapas”, camisetas amarillas y verdes, además de bailes colectivos en las tribunas.
Foto: Cuenta X Selección Sudrafrica @BafanaBafana
La propia plataforma oficial explica que asistir a un partido de Bafana Bafana es una experiencia donde “el ruido, el canto y la celebración” forman parte central del espectáculo.
Cantos, “morale” y el himno Shosholoza
La cultura futbolística sudafricana también destaca por sus porras y rituales colectivos, conocidos como “morale”, una combinación de cánticos tradicionales, danzas y dinámicas grupales utilizadas tanto por la afición como por los propios jugadores para elevar la energía antes de los partidos.
Estas expresiones suelen incluir canciones tradicionales africanas, percusiones, armonías vocales y coreografías grupales que convierten los estadios en festival cultural.
Uno de los elementos más representativos es “Shosholoza”, considerado el himno deportivo y folclórico más importante de Sudáfrica. La canción nació entre trabajadores migrantes y mineros que laboraban en las minas de oro del país y, con el paso de los años, se transformó en símbolo de unidad nacional y compañerismo dentro del deporte.
De acuerdo con Cape Town Magazine, el tema suele interpretarse en formato de llamada y respuesta, con miles de aficionados cantando al mismo tiempo en las tribunas.
Otro de los cánticos populares alrededor de la selección es “Ke Nako” (“Es el momento”), frase que se hizo famosa durante el Mundial de 2010 y que suele utilizarse para alentar a Bafana Bafana durante los encuentros internacionales.
Las tradiciones de “morale” también forman parte de la preparación del equipo nacional. En distintos ciclos clasificatorios, jugadores y cuerpo técnico realizan sesiones grupales con cantos y pequeños bailes antes de los partidos, como una forma de fortalecer la identidad colectiva y reducir la presión competitiva.
Incluso en redes sociales y videos virales compartidos por aficionados y por las cuentas oficiales de la Selección de Sudáfrica se observa cómo los futbolistas sudafricanos suelen cantar juntos antes de salir a la cancha, una escena que para muchos seguidores refleja el fuerte vínculo entre futbol, cultura y comunidad dentro del país.
Un ambiente que México ya conoce desde 2010
El choque entre Sudáfrica y México en el Mundial 2026 también tendrá una fuerte carga nostálgica. Ambos equipos fueron protagonistas del partido inaugural de la Copa del Mundo de 2010 en Johannesburgo, encuentro que terminó empatado 1-1 y quedó marcado por el estruendo permanente de las vuvuzelas.
Ahora, 16 años después, miles de aficionados sudafricanos volverán a coincidir con México, pero esta vez en el Estadio Azteca.
Medios sudafricanos como Soccer Laduma y The South African han documentado el entusiasmo que existe entre los seguidores de Bafana Bafana por viajar a México para el partido inaugural del Mundial 2026, aunque también advierten que el costo del viaje podría convertirse en un reto importante para muchos aficionados.
Las publicaciones estiman que un aficionado sudafricano podría gastar entre 30,000 y 40,000 rands (más de 30,000 pesos mexicanos al tipo de cambio actual) considerando vuelos, hospedaje, entradas y transporte durante la estancia en Ciudad de México.
De acuerdo con los reportes, algunos paquetes VIP y boletos para el encuentro inaugural entre Sudáfrica y México han alcanzado precios superiores a 1,800 dólares, mientras que opciones hospitality y reventa pueden elevar todavía más el presupuesto del viaje.
Aun así, medios locales destacan que muchos aficionados consideran este encuentro como “un momento histórico” debido al simbolismo que representa volver a enfrentar a México en una inauguración mundialista, tal como ocurrió en Sudáfrica 2010.
Las notas también señalan que existe expectativa entre los seguidores sudafricanos por experimentar el ambiente del Estadio Azteca, conocer Ciudad de México y acompañar a la selección en lo que consideran una nueva oportunidad para que Bafana Bafana vuelva a ganar protagonismo en una Copa del Mundo.
Así llega Sudáfrica al Mundial 2026
La selección sudafricana también trabaja para adaptarse a las condiciones de México antes del arranque de la Copa del Mundo.
Según el medio local Sports Village Square, el equipo planea llegar con anticipación al país para aclimatarse a la altura de Ciudad de México y Pachuca, una de las principales preocupaciones del cuerpo técnico rumbo al torneo.
Como parte de esa preparación, Bafana Bafana realizará su concentración en Hidalgo, específicamente en las instalaciones de la universidad del Club Pachuca, complejo que servirá como base de entrenamiento durante su estancia en México antes del partido inaugural.
La selección africana forma parte del Grupo G y buscará convertirse en una de las sorpresas del Mundial 2026.
De acuerdo con FIFA, Sudáfrica disputará su cuarta Copa del Mundo y tratará de superar por primera vez la fase de grupos, una barrera que no logró romper en sus participaciones anteriores.
El uniforme y la despedida de Bafana Bafana
En las semanas previas al Mundial, la South African Football Association presentó el nuevo uniforme del equipo para la temporada 2026-2027, diseñado por Adidas y con predominio de los tradicionales colores amarillo y verde que identifican tanto al equipo como a sus aficionados. La presentación fue realizada por SAFA.
Además, la federación confirmó que el Orlando Stadium de Johannesburgo será sede del partido de despedida rumbo al Mundial ante Nicaragua national football team, programado para el 31 de mayo de 2026, encuentro pensado como una gran celebración para la afición sudafricana antes del viaje a Norteamérica.
El duelo servirá como último ensayo de Bafana Bafana antes de viajar a México para instalarse en Hidalgo y comenzar su preparación final rumbo al partido inaugural frente a la selección mexicana en el Estadio Azteca.
Vuvuzelas, baile y fiesta… pero con restricciones
La expectativa rumbo al partido inaugural no solo gira alrededor de lo futbolístico. También existe curiosidad por el ambiente que generarán los aficionados sudafricanos en México, especialmente por el regreso de las tradicionales vuvuzelas, uno de los símbolos más recordados del Mundial de Sudáfrica 2010.
Sin embargo, aunque estos instrumentos marcaron la identidad sonora de aquella Copa del Mundo, su ingreso a los estadios estará prohibido.
El Código de Conducta de Estadios de la FIFA incluye dentro de los artículos restringidos a los “dispositivos electrónicos, mecánicos o manuales que produzcan ruido o sonidos excesivamente fuertes, tales como vuvuzelas, silbatos, bocinas de aire y altavoces”.
Las restricciones comenzaron después del Mundial de Sudáfrica 2010, torneo donde el zumbido constante de las vuvuzelas se convirtió en uno de los elementos más distintivos de la competencia, pero también en uno de los más polémicos.
De acuerdo con distintas regulaciones deportivas internacionales posteriores a ese Mundial, estos instrumentos pueden alcanzar entre 120 y 127 decibelios, nivel comparable al ruido de una sirena o un avión a corta distancia.
Durante la Copa Confederaciones 2009 y el Mundial de 2010, futbolistas y entrenadores se quejaron de que el sonido permanente dificultaba la comunicación dentro de la cancha y afectaba la concentración durante los partidos. Además, televisoras internacionales y aficionados reportaron problemas para seguir las transmisiones debido al ruido continuo.
Con el paso de los años, varias confederaciones y estadios comenzaron a restringirlas por contaminación acústica, seguridad y posibles riesgos auditivos para los asistentes.
Aunque la FIFA inicialmente permitió su uso durante Sudáfrica 2010 como parte de la cultura local, posteriormente decidió integrarlas a la lista oficial de objetos prohibidos en sus torneos, junto con silbatos, bocinas de aire comprimido y otros dispositivos excesivamente ruidosos.
Aun con esas restricciones, la presencia de la afición sudafricana promete aportar color, baile y un ambiente festivo al Estadio Azteca, considerado por muchos como uno de los grandes atractivos culturales que acompañarán el partido inaugural del Mundial 2026.