La creciente invasión de sargazo que desprende mal olor cuando se pudre en las orillas de las playas en el Caribe mexicano amenaza a la industria turística de la segunda economía latinoamericana, porque puede desalentar la llegada de viajeros, dijo Moody´s el martes.

Aunque el fenómeno causado por estas algas color marrón empezó a manifestarse de forma atípica hace casi un lustro, la calificadora dijo que recientemente se han registrado cantidades inusualmente altas que los investigadores atribuyen al cambio climático y a la contaminación de los mares.

"La experiencia reciente ha demostrado que las imágenes negativas pueden desalentar rápidamente a los viajeros en una industria que depende fuertemente del contenido generado por los usuarios y de reservaciones por Internet", dijo Moody´s en un reporte.

La firma prevé que la invasión probablemente empeorará este verano, afectará la demanda hotelera y amenazará los ingresos de algunos de sus clientes, como la empresa Playa Resorts, el Aeropuerto Internacional de Cancún, la Autovía del Mayab y al estado Quintana Roo, altamente dependiente del turismo.

"Si esto no se controla (...) y siguen circulando estas imágenes del sargazo invadiendo las playas y el mar de Cancún, creemos que rápidamente podría tener un efecto ahí sí más significativo", dijo en una entrevista Sandra Beltrán, analista senior de Moody´s.

A comienzos de mayo, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que el gobierno estaba trabajando de manera coordinada con las autoridades federales y regionales, con el apoyo de la Secretaría de Marina, en un plan coordinado para resolver el problema.

"México deberá intensificar sus esfuerzos para proteger a la industria turística", dijo Moody´s y agregó que México aún no cuenta con entidades responsables de estudiar el sargazo, ni ha dado detalles sobre las medidas o el presupuesto que se le destinará.

Beltrán dijo que ya se percibe desaceleración en el turismo estatal si se consideran la llegada de pasajeros internacionales al aeropuerto de Cancún, que cayó un 1.8% entre enero y abril a tasa anual, y el tráfico de la Autovía del Mayab, que creció un 6.4% en el periodo tras haber aumentado un 14.3% en 2018.