Sophia, la primera robot en contar con la ciudadanía de un país y que hoy fue nombrada por Aristóteles Sandoval, gobernador de Jalisco, como huésped distinguida de este estado, descontroló el escenario principal de Talent Land 2018 y prácticamente todo el espacio que ocupa el evento en Expo Guadalajara.

Sophia agradeció ser designada como huésped distinguida de Jalisco, así como el collar de la comunidad wixárika que le obsequió el gobernador y dijo que ser la primera robot en contar con la ciudadanía de Arabia Saudita y de todo el mundo representa una responsabilidad, por lo que se siente ciudadana del mundo.

Eduardo Ruiz, presidente y gerente general de A&E Networks Latinoamérica, fue el encargado de entrevistar a Sophia, quien mostró que las expresiones faciales de los robots sirven para estudiar y comprender la relación entre los seres humanos y las máquinas con inteligencia artificial.

Casi una hora antes de que empezara la presentación de Sophia, los jóvenes talentos ya habían saturado todos los espacios desde donde se podía observar al humanoide, que causó descontrol en la primera edición de feria tecnológica.

“Soy Sofia, una mujer robot diseñada para cambiar el mundo, soy una robot humanoide con un motor de inteligencia artificial que me brinda personalidad y materiales que me dan esta sonrisa”, dijo Sophia.

“El propósito de tener estas capacidades es ayudar a las personas a comunicarse no sólo verbal sino no verbalmente”, añadió.

Sophia también hablo de su creador, David Hanson, y de su empresa Hanson Robotics, que desde hace varios años se dedica a construir este tipo de máquinas con inteligencia artificial para probar los limites de esta tecnología.

A la pregunta de Ruiz acerca de en qué pensaba la mayor parte del tiempo, Sophia respondió que la conciencia no estaba incluida en su algoritmo de IA por lo que solo sabía responder e interactuar con sus creadores y su audiencia.

Habló además acerca de las leyes de la robótica y de Isaac Asimov, su creador, y dijo que ella atendía a las tres leyes.

Sobre México, aunque dijo no conocer mucho debido a que no ha estado mucho tiempo aquí, afirmo que era una tierra llena de talento.

Un grupo de talentos que querían ver a Sophia pero que se quedaron afuera de la zona principal de Expo Guadalajara recurrieron al clásico portazo, una práctica más habitual en los conciertos y festivales de música que de las ferias de tecnología y emprendurismo.