El 70% de las empresas desconfía de su capacidad para recuperar los datos perdidos por un ataque cibernético, de acuerdo con la más reciente edición del Índice de Protección de Datos realizado por Dell Technologies. La mayoría de las organizaciones a nivel global tampoco está segura de poder recuperar su información después de un incidente de pérdida de datos como son los desastres naturales.

De acuerdo con Alfredo Taborga, director de la Unidad de Protección de la Información para la región andina, México y el norte de América Latina en Dell Technologies, esto es preocupante si se considera que la mayor amenaza para las organizaciones es el crecimiento en la cantidad de eventos disruptivos que amenazan la seguridad de los datos y que incluyen a los ataques cibernéticos, la interrupción de las operaciones o algún incidente de pérdida de datos.  

Según el índice, que analiza la información provista por 1,000 tomadores de decisiones de Tecnologías de la Información en 15 países, incluidos México, Brasil y Colombia para el caso de Latinoamérica, 82% de las organizaciones sufrió un evento disruptivo que afectó su información en los 12 meses más recientes y al menos 68% cree que vivirá un evento de este tipo en los próximos 12 meses.

Para Taborga, esta desconfianza sobre la capacidad para proteger y recuperar la información se debe a que las organizaciones rara vez realizan pruebas para garantizar el funcionamiento de sus métodos de respaldo, por lo que cuando acuden a estos, muchas veces no funcionan o están incompletos.

“Hay portafolios de protección de la información que permiten reducir esos huecos que se quedan en los respaldos y que permiten contar con 98 o 99% de confiabilidad de la operación”, dijo y añadió que la cantidad de datos que gestionan actualmente las organizaciones en todo el mundo es 831% mayor a los que gestionaban en 2016, hace apenas cuatro años.

Pérdida de datos cuesta 800,000 dólares

A nivel global, el costo promedio por la pérdida de información para una organización asciende a 800,000 dólares, lo que supone un aumento de hasta 54% entre 2018 y 2019; no obstante, en el caso de México, la anterior edición del índice estimó un costo de 1 millón 57,593 dólares por un evento de pérdida de datos en 2018, lo que supera en más de 200,000 dólares el promedio mundial.     

De acuerdo con Taborga, esta cifra aumenta cuando una organización cuenta con más de un proveedor de soluciones de protección de datos, esto se debe a que, según el directivo, las empresas que recurren a dos soluciones de respaldo y seguridad de la información son más vulnerables a ataques cibernéticos.

“Mientras más proveedores tenga una empresa, más vulnerables son sus datos”, dijo Taborga.

Trabajo remoto aumenta riesgos 

Las tecnologías emergentes, como la implementación de redes 5G, algoritmos de Inteligencia Artificial y Aprendizaje Automatizado, las aplicaciones nativas en la nube, el Internet de las Cosas y la automatización de procesos suponen también un desafío para la protección de datos de las organizaciones que buscan usar este tipo de tecnologías. 

Según el índice de Dell, seis de cada 10 organizaciones creen que las tecnologías emergentes suponen un riesgo para la protección de datos y hasta 81% de quienes respondieron la encuesta piensa que las soluciones de protección de datos con las que cuenta su organización no podrán cumplir con los desafíos que ésta enfrente en el futuro.

Las soluciones de nube y la automatización de procesos están entre las razones por las que el trabajo a distancia al que han recurrido muchas empresas para mantener sus operaciones durante la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19 incrementa los riesgos que amenazan la protección de datos de estas compañías.

“Cuando las empresas abren sus puertos para que sus trabajadores trabajen desde casa evidentemente se abre una potencial brecha de seguridad”, dijo Carlos Patiño, director senior de la División de Protección y Disponibilidad de Datos para América Latina. 

[email protected]