La necesidad de bajar costos y mejorar la eficiencia de los recursos en las organizaciones ha provocado cambios en el paradigma de la impresión, aseguró el presidente y director general de Lexmark, Paul Rooke.

La compra de impresoras empieza a migrar a la contratación de servicios de impresión bajo demanda, mientras que la creciente digitalización de documentos en papel ahora exige accesibilidad desde múltiples plataformas como los móviles, además de sistemas para su administración, explicó el directivo de la firma que nació en 1991 como desarrolladora de equipo para impresión.

A la espera de una debilidad en la demanda del mercado de la impresión a nivel mundial, Rooke, de visita en México, quiere quitar de Lexmark la imagen "tradicional" de impresoras al asumirse como proveedores de soluciones a empresas y gobierno para adaptarse a las nuevas tendencias de los consumidores.

"Nuestros servicios de impresión administrada ha crecido en los últimos dos años. Estamos en un 12%, que es una cantidad fuerte incluso con problemas económicos mundiales. Está creciendo mucho más rápido que la manera tradicional de impresión", dijo el directivo.

En el segundo trimestre del año, Lexmark registró ingresos por 919 millones de dólares, un descenso de 12% respecto al mismo periodo del año anterior. Y la expectativa es que esta tendencia continúe el próximo semestre debido a la cautela de los consumidores.

América Latina, que representa el 10% de las ventas de Lexmark a nivel global, no es la excepción. Si bien la colocación de equipos en esta región se expande a tasas de entre 3% y 4%, en ingresos no ha crecido pues "vendemos más, pero hemos tenido que bajar precios", explicó Leonel Da Costa, vicepresidente y director general para América Latina de Lexmark.

México es el segundo mercado para Lexmark en América Latina con una proporción del 18%de las ventas en la región, superado por Brasil con una participación de 40%, detalló el directivo.

De acuerdo con la consultora en Tecnologías de la Información IDC, el mercado mexicano de impresión tiene un panorama "complicado" para este año, tras haber crecido 18% en 2011, debido a la cautela de los consumidores y las recientes elecciones que han creado incertidumbre en el sector privado y frenado los proyectos del sector público.

Esto lo reconoce Da Costa, aunque ve con optimismo a México para el 2013, donde las pequeñas y medianas empresas, que representan más del 90% de las unidades económicas en el país, serán clave para su expansión.

La firma confía en que el mercado empresarial es la llave de crecimiento para su negocio, por lo que descarta participar con nuevas tecnologías, como impresoras 3D, para fortalecer su presencia en el nicho del consumidor final, donde firmas como Hewlett Packard o Samsung mantienen el liderazgo.

Leonel Da Costa asegura que para Lexmark, el mercado de soluciones y servicios está creciendo exponencialmente, aunque aún representa el 30% de las ventas de la compañía, contra el 70% que ingresan por la venta de hardware.

Los sectores de retail y financiero han registrado mayor nivel de adopción pues, en conjunto, abarcan el 60% de las ventas de servicios de impresión y administración.

Lexmark cuenta con una planta de manufactura en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde se fabrican componentes para la cadena de suministro de la compañía, y aunque el director general de la firma, Paul Rooke, declinó comentar acerca de la situación actual de esta facilidad, aseguró que "es muy importante para Lexmark y las inversiones continuarán".

julio.sanchez@eleconomista.mx

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