En México, son aún muy pocas las personas que están conscientes del peligro que representan los desechos tecnológicos, provenientes de gadgets, electrónicos y equipos de cómputo en desuso.

Son las conclusiones a las que ha llegado el Green Study 2011, que cada año elabora TNS en México (D.F., Área Metropolitana, Guadalajara y Monterrey).

Según sus resultados, sólo 16% de los mexicanos desechan sus celulares en contenedores especiales, en tanto que el resto, los regalan o venden. El problema se incrementa si consideramos que 37% de los mexicanos tienen la intención de reemplazar el celular en los próximos seis meses, lo que puede provocar más contaminación.

No hay que olvidar, que los celulares producen contaminación electromagnética causada por la radiación que emiten, amén de que la carcasa o caparazón del teléfono, va a dar a los basureros, provocando también más contaminación, pues en la mayoría de los casos, su material no es reciclable.

TAMBIÉN PILAS

Pero no sólo los celulares. Otro artículo que contiene material tóxico para el medio ambiente y que pocos mexicanos tienen cuidado para desechar, son las pilas, las cuales tardan más de 1,000 años en degradarse y contienen mercurio, plomo y cadmio que son dañinos para el medio ambiente.

TNS estima que menos del 50%, es decir, sólo 4 de cada 10 pilas se depositan en un contenedor especial para su tratado especial y reciclaje.

MUJERES, A LA CABEZA

La buena noticia, es que en un comparativo con el caso de Argentina, en nuestro país se da mayor prioridad a la educación para reducir este tipo de contaminación ambiental.

En México, por ejemplo, según detectó TNS, las mujeres se inclinan más hacia la educación y los hombres a los contenedores de residuos tecnológicos