Rovio, el fabricante finlandés de juegos para móviles y propietario del juego Angry Birds, informó este jueves que recortará unos 110 puestos de trabajo, o el 14% de su fuerza laboral, y además cerrará un estudio en el país tras negociar con los empleados.

En octubre, la compañía había anunciado un plan para recortar 130 puestos de trabajo, diciendo que el crecimiento no había sido tan fuerte como se esperaba.

La empresa informó que consolidará sus operaciones finlandesas en su sede central en Espoo.

Rovio recientemente expandió la marca Angry Birds a una serie animada de televisión, juguetes y ropa, aunque ha tenido problemas para retener a los jugadores en medio de una firme competencia de juegos nuevos.

Sus ganancias operativas se redujeron a la mitad a 36.5 millones de euros (45 millones de dólares) debido a inversiones y un estancamiento de las ventas.

erp