Desde el año pasado se esperaba que el modelo de cómputo en la nube tuviera una adopción importante en las empresas, pero la realidad es que "nada ha pasado", aseguró Cassio Dreyfuss, vicepresidente de Investigación de la firma de análisis e investigación Gartner.

Los CIOs (directores de tecnologías de la información) latinoamericanos son un poco resistentes a la nube. En el 2011 no hubo adopción de cloud en América Latina porque los servicios no están maduros y la seguridad que es una de las principales preocupaciones", aseguró el especialista durante un encuentro internacional celebrado en la ciudad de México.

Aunque este modelo tecnológico promete mayor eficiencia en los procesos, flexibilidad de los recursos informáticos de acuerdo a las necesidades, movilidad y ahorros en gastos energéticos y de mantenimiento, los directivos de las compañías aún no reconocen el potencial de estas tecnologías en beneficio del negocio.

"Es necesario cambiar la visión de las tecnologías de la información para utilizarlas a favor de los objetivos del negocio", agregó Dreyfuss.

El escenario para el 2012 es más prometedor. De acuerdo con una encuesta de Gartner, la adopción del cloud computing se ha convertido en la segunda prioridad tecnológica de las empresas latinoamericanas, por debajo de la analítica y superando a las iniciativas móviles.

En el 2011 el cómputo en la nube ocupaba la tercera posición.

AUMENTARÁ GASTO EN TI

Cassio Dreyfuss explicó que este año, las empresas de la región destinarán alrededor del 12% de su presupuesto en tecnologías de la información, un nivel sin precedentes, luego de que el año pasado el monto hubiera sido nulo, según Gartner.

Las inversiones de América Latina en TI crecerán además a un promedio de 12.7%, lo que representa la cifra regional más alta del mundo, superando a regiones de Asia Pacífico, Europa o Norteamérica.

En servicios de TI, alcanzará una inversión de 34,000 millones de dólares al cierre del 2012, un crecimiento de 6.2% y se espera que para el 2015 llegue a los 45,000 millones de dólares, refiere la firma de análisis.

julio.sanchez@eleconomista.mx