El financiamiento destinado a startups será cauteloso durante los meses que dure la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19, pero aquellas empresas de base tecnológica que ya tengan un lugar en el mercado, podrán salir de la crisis con una mejor posición, coincidieron inversionistas enfocados en emprendimientos latinoamericanos.

Durante todo el 2019 y los primeros dos meses del 2020, el financiamiento de startups de base tecnológica en México y América Latina alcanzó niveles nunca vistos, con inversiones como la de 100 millones de dólares que el corporativo japonés SoftBank hizo en las mexicanas Clip y Konfío o, quizá la más representativa, los 1,000 millones de dólares que inyectó en la colombiana Rappi.

SoftBank anunció esta semana que prevé pérdidas por 7,000 millones de dólares al final de su año fiscal, que terminó en marzo pasado. Además de este anuncio, la compañía había retirado su oferta para la compra de WeWork y aprobó una venta de activos por 40,000 millones de dólares con el fin de reducir su deuda y aumentar su liquidez, lo que la calificadora Moody’s vio como una señal de alerta, pues cree que el valor de la cartera del corporativo se depreciará si se deshace de activos en sus compañías más sólidas, como la china Alibaba y la telco estadounidense Sprint, mientras conserva su posición en empresas que si bien son líderes en su sector, aun no dejan ganancias, como Uber o la india Oyo.

La pregunta que surge es ¿cómo afectará el desempeño de SoftBank a las empresas latinoamericanas en las que ha invertido durante la pandemia de Covid-19? o más aún, ¿cuál será el desempeño del financiamiesnto a startups en México y América Latina durante y después de la emergencia sanitaria?

De acuerdo con un análisis de CBInsights sobre el comportamiento de la inversión de riesgo en 2020, el número de acuerdos con empresas respaldadas por capital de riesgo con participación cruzada de inversores a nivel mundial alcanzó un máximo histórico en el segundo trimestre del 2019. Pero recientemente, el brote del coronavirus parece haber pasado factura. A nivel mundial, según el informe, los acuerdos con la participación de inversores cruzados cayeron un 25% en el primer trimestre de 2020 respecto del cuarto trimestre de 2019 y disminuyeron un 16% en comparación con el mismo trimestre del año anterior.

Eric Pérez Grovas, director y fundador del fondo de capital de riesgo especializado en empresas digitales Jaguar Ventures, cree que en el corto plazo hay inversiones que están creciendo, en el caso de aquellas que facilitan el comercio electrónico, pero también hay inversiones que tipicamente iban muy bien y ahora no la están pasando tan bien.

“En nuestro portafolio ahorita hay empresas en las que el negocio se les cayó de manera dramática y la clave para estas empresas es poder tener el capital suficiente para sobrevivir los siguientes tres a seis meses”, dijo Pérez-Grovas en entrevista.

Para el inversionista, los fondos de inversión deben, en principio, asegurar que las empresas de su portafolio, en particular aquellas más atractivas, cuenten con los recursos necesarios para superar la emergencia sanitaria.

En el caso de las transacciones relevantes de fondos internacionales, como es el caso de Softbank, Pérez-Grovas observa que los tratos se mantienen y afirmó que Jaguar Ventures realizó recientemente una venta secundaria exitosa que se mantiene en términos confidenciales; además de que dos de las startups de su portafolio están en proceso de levantar capital y una más también conserva una oferta de compra que se había formalizado previamente a la crisis.

“Esta crisis lo que hace es que desnuda a todos. Si tu economía y el interés del mercado por tu producto no era tan sólido, eso ahora se está grabando. Los casos que se escuchan en la prensa, estaban batallando previo a la crisis y ahora lo están grabando”, dijo el inversionista que cuenta entre sus inversiones a Konfío, al neobanco de origen brasileño Nu Bank, al agregador de pagos Conekta y a la empresa de venta de anteojos por internet Ben & Frank.

William Nazaret, inversionista ángel en empresas de América Latina y director ejecutivo de Spica Telecom, habla más o menos en la misma línea de Pérez-Grovas, respecto de las grandes inversiones desde fondos internacionales. Para el veterano de la industria de las telecomunicaciones lo que ocurrió con SoftBank y WeWork; así como la venta de activos del corporativo no representan un caso típico del comportamiento de inversión en startups en América Latina. El inversionista aseguró que una muestra de esto es que el corporativo no ha decidido renunciar a sus posiciones en Konfío o en Rappi, pese a la incertidumbre económica en todo el mundo.

No obstante, Nazaret vio una postura más cautelosa en los inversionistas, aunque advirtió que esta tendrá una corta duración debido a que la naturaleza de quienes invierten en startups, sobre todo de base tecnológica, se resume en tratar de capturar una posición privilegiada temprano en el desarrollo de ideas que tienen un impacto en la economía.

“El tema del financiamiento ha sido particularmente duro, porque sí ha habido un bajón en la actividad de búsqueda y aseguramiento de financiamiento para startups”, dijo.

Lo mismo piensa Pérez-Grovas respecto del carácter de este tipo de inversionistas, pues observa que las empresas de su propio portafolio están viendo una oportunidad en la adquisición de algunos emprendimientos que tal vez no puedan superar por sí mismos la crisis provocada por la emergencia sanitaria.

“Tenemos empresas del portafolio que nos están pidiendo ayudarlos a detectar tanto talento como activos para comprar, porque va a pasar, es triste, pero va a haber oportunidades”, dijo.

El reto, según el inversionista, es tener la capacidad de identificar a aquellas empresas que, si bien están pasando por un mal momento debido a la pandemia, no significa que sean malos negocios y en el otro extremo, analizar también  a aquellas a las que les está yendo muy bien, por las limitaciones que pueden llegar a tener en una situación extraordinaria como la que está ocurriendo, lo mismo que el entorno competitivo que resultará del crecimiento de economía digital que está ocasionado el aislamiento social.

Pese a los desafíos y descalabros que pudieran llegar a tener tanto las startups, como sus inversionistas, lo cierto es que los especialistas coinciden en que la emergencia sanitaria y las medidas de separación han proyectado un panorama en el que la economía digital cobrará cada vez mayor relevancia e incluso, en que muchas de estas startups ocuparán una mejor posición cuando todo termine.

“Esta emergencia le ha provisto una excusa de validación al argumento de digitalización de la actividad económica que está detrás de muchas de las propuestas que traen las startups de América Latina y eso va a tener un impacto duradero en toda la sociedad”, dijo William Nazaret.

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kg