Cada mexicano produjo 9.23 kilogramos de residuos electrónicos entre el año 2015 y el 2021. En total, los mexicanos desecharon en promedio 1 millón 103,570 toneladas de residuos electrónicos cada año en este periodo y para el final del 2021 se espera que esta cifra crezca hasta alcanzar 1 millón 211,580 toneladas, de las cuales un cuarto (23%) es generado por la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León.

Según datos del apéndice estadístico del Inventario de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos en México, se espera un crecimiento de 17% en la generación de residuos electrónicos entre 2020 y 2025. La mayor parte de estos residuos (66%) corresponde a pantallas LCD y televisores; así como a computadoras de escritorio y portátiles (24%) y en menor medida a grabadoras y reproductores de sonido (6%) y a teléfonos celulares (4 por ciento).

El apéndice forma parte del Proyecto Manejo Ambientalmente Adecuado de Residuos con Contaminantes Orgánicos Persistentes (Residuos COP), que desarrollan en conjunto el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el Servicio Nacional de sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (Gef), con el objetivo de “minimizar los impactos en salud y medio ambiente a través del manejo ambientalmente adecuado de residuos electrónicos y plaguicidas”.   

Ricardo Ortiz Conde, director General de Gestión Integral de Materiales y Actividades Riesgosas de la Semarnat, definió a los residuos electrónico como aquellos aparatos que han dejado de funcionar o que están dañados; aquellos aparatos que son funcionales pero que son desechados por su obsolescencia. Estos residuos, de acuerdo con el funcionario, contienen sustancias tóxicas que se consideran residuos peligrosos, por lo que su tratamiento debe ser diferenciado.

Potencial económico de 1,300 millones de dólares 

Del total de los residuos electrónicos que se desechan en México, 65.12% o 788,981 toneladas corresponden a metales como el cobre, el hierro, el aluminio, el oro y la plata, cuya recuperación supone un potencial económico. Del lado contrario, 5.99% de estos residuos 72,574 toneladas son metales pesados como el mercurio, el cadmio, el cromo y el plomo, además de baterías eléctricas y químicos que son contaminantes orgánicos persistentes (COP), que se encuentran sobre todo en las cubiertas plásticas de los aparatos. 

Un tercio de los residuos (28%) o 350,000 toneladas en 2021 corresponden a cerámicas, fibras y plásticos no valorizables, lo que los hace materiales no aprovechados.

El potencial económico de la recuperación de las materias primas contenidas en los residuos electrónicos es de 1,300 millones de dólares en México, y alcanza 14,000 millones de dólares a nivel regional y 57,000 millones de dólares de forma global.

No obstante, de acuerdo con Ortiz Conde, las bajas tasas de recuperación de estas materias primas, las cuales alcanzan apenas 20% a nivel global y 10% en México y en la región de América Latina, impiden capturar los beneficios económicos que podría generar el reciclaje completo de este tipo de residuos.

Residuos COP 

Durante la presentación de los avances que ha tenido el Proyecto de Residuos COP, Ives Gómez Salas, coordinador General de Proyectos COP del PNUD en México, dijo que en octubre de 2020, el proyecto firmó una carta de intención con la Secretaría del Medio Ambiente del Gobierno de la Ciudad de México y que está en proceso de firmarse otra carta con la Secretaría del Medio Ambiente del Estado de México, con el objetivo de impulsar el manejo adecuado de residuos electrónicos en la Zona Metropolitana del Valle de México.

Este proyecto incluye la elaboración del inventario de residuos eléctricos y electrónicos en México, así como del apéndice estadístico; la caracterización de la industria formal e informal de reciclaje de residuos electrónicos en México; la realización de pilotos formales de reciclaje y el estudio de factibilidad y diseño de una planta tipo con capacidad de reciclar 10,000 toneladas anuales de residuos electrónicos.

De acuerdo con Gómez Salas, existen empresas de reciclaje en 15 entidades de la República mexicana. No obstante, la mayoría de estas empresas (69%) están enfocadas en niveles de reciclaje 0 y 1, es decir que sólo están encargadas de la recolección, transporte, acopio de todo tipo de residuos y con la selección de residuos no electrónicos; mientras que 31% se encuentran en el nivel dos, es decir que son capaces de hacer una separación física de los residuos electrónicos y sólo hay una planta de nivel 3 en Nuevo León, la cual se dedica a la refinación de metales como el cobre.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx