La industria de servicios por internet rechazó la propuesta del grupo parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados que busca gravar con un impuesto los servicios digitales. En contraste, especialistas en la materia ven con buenos ojos este gravamen, aunque advirtieron que lo recaudado debe orientarse al desarrollo digital de los mexicanos.

El diputado del PRD Javier Salinas Narváez sometió a consideración del pleno de la Cámara de Diputados una iniciativa de ley para que las empresas que ofrecen servicios que proveen de una interfaz digital de publicidad”; que brinden una interfaz digital “multifascética” que permita a los usuarios conectarse entre sí o que realicen la transmisión de datos de sus usuarios tengan que pagar un impuesto de 3% sobre los ingresos brutos totales generados por estos servicios.

Enrique Culebro, presidente de la Asociación de Internet.mx, dijo en entrevista con El Economista que este impuesto entra en contradicción con el mandato constitucional de otorgar acceso a internet a todos los mexicanos, el cual está contenido en el Artículo 6 de la Carta Magna.

“No creemos que sea algo que esté bien pensado, que esté adecuado al momento en que estamos respecto a los retos que tiene México para conectarse a internet”, dijo Culebro, quien además sostuvo que la medida tiene que ver con el oportunismo para generar más ingresos a través de la tributación dentro de una economía “que está creciendo, pero que no está todavía en niveles óptimos”.

Al respecto, Octavio Islas, director del Centro de Altos Estudios en Internet y Sociedad de la Información, de la Universidad de los Hemisferios en Quito, Ecuador y miembro del sistema nacional de investigadores, dijo que “en México es posible advertir la presencia de una arraigada renuencia histórica al pago de impuestos”, con lo que la evasión y los privilegios fiscales “no son excepción, desafortunadamente son regla”. El investigador añadió que las transacciones digitales sí deberían pagar un impuesto, aunque, matizó, este impuesto debería ser etiquetado para impulsar el efectivo desarrollo del ecosistema digital en el país. “Esperemos haber aprendido algo de lo hecho con las finanzas de Pemex”, remató.

Islas dijo también que las declaraciones de la Asociación de Internet acerca de que el ecosistema digital mexicano no está consolidado resultan contradictorias con la información que reporta la propia Asociación de Internet .MX sobre el crecimiento del comercio electrónico en México, la cual indica que en el último año este sector creció  28%, además de que ha mantenido este crecimiento sostenido a doble dígito desde hace al menos cinco años.

El impuesto propuesto por la bancada del PRD en la Cámara baja toma como referencia el propuesto en marzo pasado por el Parlamento de la Unión Europea. En este sentido, el diputado Salinas Narváez dijo en una transmisión a través de Periscope que si en los países europeos o en otras naciones de América Latina, como Chile y Argentina, se esta discutiendo la imposición de este gravamen, “¿por qué no en México?”, preguntó el diputado.

Estas son tres alertas que encendió el impuesto digital propuesto por la fracción parlamentaria del PRD en la Cámara de Diputados:

1.- Conflicto con el USMCA

El capítulo de comercio digital del nuevo acuerdo comercial firmado hace unas semanas entre México, Estados Unidos y Canadá refiere en su artículo 19.3 que ninguna de las partes del acuerdo debe imponer aranceles aduaneros u otros cargos en relación con la importación o exportación de productos digitales transmitidos electrónicamente entre dos personas de dos partes distintas. En el acuerdo se aclara sin embargo que esta disposición no deberá impedir que “una parte imponga impuestos internos, tarifas u otros cargos a los productos digitales transmitidos electrónicamente, siempre que dichos impuestos, tarifas o cargos se impongan de manera consistente con este acuerdo”.

De acuerdo con Enrique Culebro, este impuesto sobre servicios digitales sí puede generar un conflicto respecto del acuerdo, ya que se estaría discriminando este tipo de servicios . Este punto de vista es compartido por Cynthia Solis, socia del despacho legal especializado en tecnologías de la información y propiedad intelectual Lex Informática, quien advirtió que este tema fue uno de los más discutidos dentro de las negociaciones del tratado. “Debido a que esta iniciativa puede no ser compatible con este tratado internacional, en el orden jerárquico, el tratado internacional está por encima de cualquier ley aunque sea de carácter federal, por lo que es probable que no pase”, dijo Solis.

2.- A dónde irán los recursos 

En una transmisión de Periscope, el diputado Salinas Narváez aclaró que los ingresos generados por este impuesto digital serían destinados a la instalación de computadoras y la conexión al servicio de internet en todas las escuelas públicas de México. Para Enrique Culebro, la propuesta no tiene una dirección clara que se encamine hacia el crecimiento de la industria. “Simplemente es un impuesto que se va a ir a la bolsa general y de nuevo no vamos a saber para qué se aplica”, dijo Culebro.

De acuerdo con Octavio Islas, si bien la imposición de este gravamen es positiva, es preciso que sea  etiquetado para que se utilice en darle impulso al desarrollo del ecosistema digital en el país.    

3.- Impactará costo de servicios a usuarios  

El diputado Salinas reiteró en su transmisión en Periscope que el impuesto está destinado a las empresas y no a los consumidores. Esto significa que el gravamen se hace a los ingresos y no al consumo, pues estas empresas ya pagan IVA, lo mismo que sus usuarios. Para Culebro, de la Asociación de Internet.Mx, esto es relativo pues, en su opinión, cualquier carga impositiva a las empresas normalmente acaba siendo cubierta por el usuario final. “Es muy probable que eso haga que se encarezcan estos servicios”, dijo.

El directivo de la asociación que agremia a las empresas de internet en México habló también sobre las distintas propuestas de impuesto digital que se han hecho en países de todo el mundo. En Noruega, el impuesto alcanza 25%, mientras que en Argentina llega a 21% sobre el precio neto de descuentos comerciales y facturado por el sujeto del exterior y en Chile se ha propuesto una tributación de 10% a este tipo de servicios.

De acuerdo con Culebro, es difícil hacer comparaciones con otros países y puso de ejemplo a la Unión Europea, a la que sigue la propuesta de los legisladores mexicanos: “En Europa han sido más restrictivos con el internet ¿Qué resultados ha tenido esto? Tú dime qué gran empresa europea sigue operando. No hay, muchas se fueron por este tipo de iniciativas”, dijo.

Sin embargo, para Islas, en México resulta indispensable actualizar la legislación tributaria. “Tenemos demasiados evasores y un gran número de empresas que, gracias a su efectivo cabildeo político, indebidamente gozan de amplios privilegios fiscales”. De acuerdo con el investigador, el propósito de gravar con una tasa de 3% los ingresos procedentes de servicios digitales es necesario, aunque esto no suspende la necesidad de actualizar la legislación tributaria, al mismo tiempo que debe tomarse en cuenta la complejidad de la economía digital.

“En México, es posible afirmar que nuestra legislación tributaria ha permanecido indiferente al desarrollo de la economía digital. Por ello, prácticamente todas las ganancias de Google, Facebook, Netflix, Amazon o Spotify son transferidas a Estados Unidos”, dijo Octavio Islas.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx