Bali, Id. El Informe sobre el desarrollo global 2019 del Banco Mundial (BM) lanza una advertencia a los gobiernos: deben poner al día su política fiscal para responder a la nueva realidad de la economía digital. El reto es generar más recursos para incrementar su inversión en la gente. Ésta debe estar mejor preparada para enfrentar los cambios que se aproximan en el mercado laboral.

Se necesitan más recursos y cambios regulatorios significativos, “en varios países obligará a reformas laborales y, a escala global, a un cambio radical en la política fiscal”. La coordinación fiscal internacional debe adaptarse para responder a las estrategias fiscales de empresas que trascienden las fronteras, dice el reporte: “en la medida en que las empresas digitales crecen, su comportamiento fiscal es más relevante”. Hay billones de dólares en impuestos no cobrados.

Los trabajos del futuro requieren invertir más en la gente, refiere el Banco Mundial. No sabemos qué tipo de trabajo harán los niños que ahora están en la escuela primaria, pero tenemos una idea muy clara del tipo de habilidades que necesitarán: capacidad de resolver problemas, pensamiento crítico y habilidades interpersonales como empatía y voluntad de colaboración. Esto es un reto para los gobiernos. Esperamos que tomen un papel activo para preparar mejor a la gente y ayudarlos a competir mejor en el futuro.

El número de robots operando está creciendo con rapidez y eso transformará el mercado laboral. Se crearán tipos de trabajos que ahora no existen y habrá muchas ocupaciones de corto plazo. Estos cambios traerán presión para transformar la manera en que funciona la protección social, advierte el Banco Mundial. “Necesitamos nuevas formas de proteger a la gente, sin importar cuál es su estatus o situación laboral”.

El BM recuerda que los retos del cambio tecnológico incrementan la tensión que ya había en los países en desarrollo, donde cuatro de cinco trabajadores no han tenido nunca un sistema de protección social. “son 2,000 millones de personas que laboran en el sector informal”.

El reto es crear un nivel mínimo de protección social, que sea universal. “Es costoso, pero puede lograrse con cambios en el sistema fiscal global”, asegura.