Aunque es válido que algunas uniones de crédito migren a banco, pues cuentan con el perfil para ello, no es un camino natural que estas entidades deban seguir, ya que cada una tiene un nicho por atender y no siempre necesitan ofrecer otros productos, consideró el presidente del Consejo Mexicano de Uniones de Crédito (ConUnión), Ernesto Moya Pedrola.

Este año, la Unión de Crédito Nuevo Laredo logró la autorización de parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para operar como banco de nicho especializado en financiamiento del comercio exterior; y la Unión Progreso también busca que se le dé luz verde para ello.

Esta última se especializaría en financiamiento a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y al campo.

Si eres una unión (como Nuevo Laredo) donde tienes todo el fondeo de las agencias aduanales o en el caso de la Unión Progreso, que es una unión que representa, sin serlo, el banco más importante de Chihuahua, es como el banco del pueblo de Chihuahua, pues es mejor para ellos la figura de banco , explicó Moya.

Sin embargo, aclaró que ello no necesariamente tiene que ocurrir con las otras más de 100 uniones que hoy día operan. La unión de crédito tiene el beneficio que, cuando tú estás en un nicho ya sea geográfico o sectorial, como los gasolineras, los lecheros, los litógrafos, los contadores... Ése es su nicho y no necesitas darles chequera a ellos ni nada. Lo que necesitas es canalizar el ahorro que se genere en el sector, al préstamo que se genere en el sector .

Lo que sí urge -puntualizó el Presidente de ConUnión- es que la CNBV sea más expedita en autorizarle a las uniones de crédito que puedan operar en el nivel dos, lo que les permitiría otras operaciones como el factoraje y el arrendamiento, además de que podrían prestarle a otras entidades de este tipo. Entonces, es uno de nuestros pendientes y estamos viendo cómo nos responden.

eduardo.juarez@eleconomista.mx