El número de reportes y avisos que tanto las instituciones del sistema financiero como las organizaciones que realizan una actividad vulnerable envían a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), ha disminuido respecto a años previos, lo que genera que dicha instancia tenga menos información para efectos antilavado.

La UIF acaba de publicar su reporte de actividades a septiembre, aún con la gestión de Santiago Nieto al frente de esta instancia, donde se indica que, por ejemplo, el número de reportes de operaciones inusuales que envían las instituciones del sistema financiero ha disminuido en los últimos meses.

Los reportes de operaciones inusuales son aquellos que presentan las instituciones financieras a la UIF, vía la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), y son movimientos que no concuerdan con los antecedentes o actividades conocidas o declaradas por un cliente y que pudieran tener relación con indicios de lavado de dinero.

Según el documento, de enero a septiembre del 2021 la UIF recibió 172,329 reportes de este tipo, cuando en todo el 2019 dicha cifra ascendió a 590,682 y en el 2020 el número fue de 376,375.

“Este tipo de reporte indica la capacidad que tiene el sistema financiero de detectar actividades sospechosas a partir de los criterios que establece la ley… La disminución puede obedecer al cambio de modelos de operación de las organizaciones criminales, es decir, cambiaron de estrategia y las instituciones financieras no han podido reaccionar adecuadamente para detectar estas operaciones”, explicó Manuel Vélez, especialista en prevención de operaciones con recursos de procedencia ilícita.

De acuerdo con Vélez, con el tema de la emergencia sanitaria comenzaron a surgir riesgos emergentes como la venta de medicamentos falsos, o el incremento de ciberdelitos, por lo que posiblemente esto orilló a los criminales a cambiar su comportamiento en los movimientos financieros, lo que dio como resultado que las instituciones financieras presenten complicaciones para detectar dichas operaciones.

Para Iván Alemán, socio del despacho Alemán y Santiago, esta disminución de información reportada a la UIF, puede obedecer a factores como una menor actividad del sistema financiero, lo que provoca una menor transaccionalidad o a que las instituciones financieras hayan mejorado sus sistemas y por ende se envíen menos reportes pero con información más ilustrativa.

El también exvicepresidente de Procesos Preventivos de la CNBV no descartó, como una tercera vía, la relajación de las medidas por parte de las instituciones financieras para detectar movimientos que pudieran tener indicios de operaciones ilícitas.

“Precisamente porque a partir de la pandemia y los riesgos emergentes, se pudieron relajar las medidas y la aplicación de la debida diligencia, entonces eso generó que hubiera menos reportes”, acotó Alemán.

Importancia

Ambos especialistas coincidieron en que los reportes de operaciones inusuales son claves para detectar indicios de operaciones ilícitas dentro del sistema financiero, sin embargo, también existe el reporte de 24 horas, que puede ser más ilustrativo para detectar un movimiento asociado a flujos ilícitos.

Respecto a los avisos que la UIF recibe por parte de las actividades vulnerables, como el desarrollo inmobiliario, la fe pública o juegos y sorteos, también se ve una caída considerable en el número de alertas enviadas.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx