El sector de las sociedades financieras populares (sofipos) debe de apuntar hacia un fortalecimiento de los gobiernos corporativos de estas entidades, con el fin de propiciar el desarrollo y crecimiento económico en las múltiples regiones que atienden, que por lo regular son zonas donde son pocas las opciones de servicios financieros formales, según un reporte de la firma Deloitte.

En el reporte “Órganos de gobierno en las Sociedades Financieras Populares”, la firma describe el funcionamiento de cada comité que deben de tener este tipo de entidades, de acuerdo con el nivel de operaciones que maneja cada entidad.

“De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), existen cuatro niveles de operación de las sofipos, determinados por el monto de activos. Esta clasificación es de suma importancia, ya que es el aspecto primordial que define los temas operativos, funcionales y de gobernanza, de cada identidad”, apunta el informe.

Según el documento, la regulación exige una estructura de gobierno corporativo para estos intermediarios que es compleja, misma que requiere un funcionamiento preciso de sus órganos de gobierno con el fin de dirigirse a una correcta operación en aras de fortalecer el correcto funcionamiento de estas entidades.

El sector de las sofipos, compuesto por 38 entidades en atención a cerca de 4.5 millones de clientes, si bien se ha mantenido por varios años dentro del sistema financiero, algunas de estas entidades han tenido dificultades para demostrar que su modelo de negocio es rentable.

Por ejemplo, a marzo pasado de las 36 entidades que reportaron información en tiempo y forma a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) sólo 13 presentaron utilidades en sus estados de resultados, el resto arrojó pérdidas. Así, al quinto mes del año, la pérdida del sector en general era de 128 millones de pesos.

Redefinición

Según el documento, un punto de partida para saber la estrategia de gobierno corporativo que cada sofipo debe de adoptar es el nivel de operación asignado por la CNBV. De las 38 sofipos en operación, 26 se encuentran en el nivel 1, es decir que tienen activos totales o inferiores a 15 millones de UDIS, mientras que dos pertenecen al nivel 2, con activos entre 15 millones y 50 millones de UDIS.

Asimismo, existen cinco entidades en nivel 3, es decir que cuentan con activos totales superiores a 50 millones e iguales o inferiores a 280 millones de UDIS y sólo una es del nivel de operación 4, debido a que tiene activos superiores a 280 millones de UDIS.

Con base en estos niveles, este tipo de entidades financieras deben de contar con diversos órganos en su gobierno corporativo, por ejemplo, asambleas de accionistas, comité de auditoría, comité de riesgos y comité de remuneración, entre otros.

El informe de Deloitte refiere que el consejo de administración debe de supervisar y aprobar aspectos relevantes que trascienden a lo largo de tres ejes principales que son: control interno, administración de riesgos y temas crediticios.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx