Aunque hay avances en materia de prevención de lavado de dinero, el sistema financiero mexicano debe seguir evitando que el dinero de procedencia ilícita opere a través de éste, consideró Bernardo González, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

“Necesitamos un sistema que continúe evitando que el dinero de procedencia ilícita opere a través de él y que todos los actores se conduzcan con integridad, evitando fraudes en contra de los usuarios y de las propias instituciones”, dijo.

Durante su participación en la 81 Convención Bancaria, destacó los avances que el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha referido sobre México en este tema, y que colocan al país con estándares regulatorios comparables al de países como Noruega, Suecia y Canadá.

Sin embargo, comentó que pese a ello, en el reporte del GAFI también se señalaron áreas de oportunidad que se están atendiendo de forma inmediata.

Impedir ciberataques

Por otra parte, el presidente de la CNBV resaltó que en esta nueva era, el sector financiero en el mundo está experimentando en promedio un 65% más de ciberataques que cualquier otra industria, por lo que estimó que estos hechos deben impedirse con la implementación de códigos de ética, mejores controles al interior de las instituciones y con una supervisión focalizada a identificar y detener posibles delitos.

“Para preservar la integridad de nuestro sistema, es imprescindible la colaboración para el intercambio de información entre los integrantes del sistema financiero, para que estos actos se denuncien, tipifiquen y se encuentren mitigantes que se den a conocer entre los demás participantes”, expuso.

Bernardo González refirió que en los últimos años se ha visto una oleada de modelos de negocio disruptivos que brindan la promesa de un sistema más incluyente.

No obstante, expuso que el uso de estas tecnologías también representa nuevos riesgos que deben ser conocidos y regulados adecuadamente, ya que pueden impactar la estabilidad y la integridad del sistema.

En este sentido, argumentó que, dada la relevancia de atender los riesgos de esta industria y para aprovechar sus múltiples beneficios, se aprobó la llamada Ley Fintech, misma que promulgó el presidente Enrique Peña Nieto este jueves.

El funcionario detalló que durante el 2018 la comisión a su cargo tiene tres principales tareas para impulsar la innovación que son: emitir en seis meses la primera parte de la regulación secundaria derivada de la Ley Fintech; implementar los procesos de autorización para las nuevas instituciones de tecnología financiera; y supervisarlas.

“Estas tareas se llevarán a cabo de la mano de los sectores, incorporando a todos; considerando las mejores prácticas internacionales; garantizando que no haya arbitrajes y cuidando la proporcionalidad de las cargas regulatorias”, enfatizó.

Bernardo González resaltó la solidez del sistema bancario en México, dado, en parte, por la adopción de estándares prudenciales internacionales, por lo que consideró que se debe seguir actualizando la regulación en el 2018, “pero cuidando que las cargas sean proporcionales y diferenciadas conforme a los riesgos que representa cada institución”.