Las aportaciones complementarias y voluntarias de largo plazo destinadas a lograr un retiro cómodo gozan de beneficios fiscales que se deben aprovechar, recordó el departamento de Estudios de Principal.

Este tipo de ahorro se puede realizar en la cuenta individual afore, en un plan personal de retiro ofrecido por diversas instituciones financieras autorizadas o en un plan privado de pensiones proveído por una empresa. Si el año pasado una persona realizó este tipo de ahorros, los podrá deducir , detalló la empresa especializada en administración de activos.

Ejemplificó que para el caso de una persona que gana 12,000 pesos al mes, es decir, 144,000 pesos anuales, puede aprovechar al máximo estos beneficios ahorrando voluntariamente 10% de su sueldo (esto es 1,200 pesos mensuales o 14,400 pesos al año).

Lo anterior, añadió, significa que deducir estos ahorros generaría un beneficio fiscal igual a la devolución del Impuesto Sobre la Renta pagado de 2% del sueldo (3,076/144,000), aproximadamente. Este porcentaje equivaldría a poco más de 20% de lo ahorrado durante el periodo (3,076/14,400).

Considerando que ahorró de forma voluntaria 10% de su sueldo y después de hacerlo deducible recibió 2% de beneficio fiscal, podríamos decir que el esfuerzo de ahorro es únicamente de 8%; inclusive, se puede incrementar la capacidad de ahorro de 10 a 12% el siguiente año si decidiese ahorrar nuevamente ese 2% , explicó.

Un ahorro voluntario de largo plazo constante igual a 10% de su sueldo, sumado al obligatorio en la afore, de 6.5%, podría generar una pensión equivalente a 70% del último sueldo de una persona. La clave es tener disciplina y pensar que esos ahorros están ahí para la etapa del retiro.

Aconseja a ahorradores

Con el fin de que las personas físicas aprovechen los beneficios fiscales que tiene el ahorro voluntario, Principal exhortó a que cada persona destine un porcentaje de su sueldo para su etapa de retiro.

Si lo dividen en metas a las que se les pone nombre, será más sencillo visualizar qué se desea alcanzar y habrá mayor motivación para continuar , comentó.

Añadió que es necesario decidir dónde ahorrar cada uno de los porcentajes asignados y domiciliarlos a una cuenta de nómina o tarjeta de débito, opción que la mayoría de las instituciones financieras formales tienen.

El ahorro voluntario en una cuenta de afore se puede domiciliar a una cuenta de nómina o pedir al patrón que realice el descuento desde la nómina.

Principal destacó que también es necesario solicitar a la afore una constancia de las aportaciones de ahorro voluntario de largo plazo y complementarias de retiro que se harán deducibles.

Añadió que si se requiere de mayor información es necesario que se contacte a un experto financiero para que oriente a quien lo requiere sobre cómo aprovechar al máximo las ventajas y beneficios de realizar aportaciones de ahorro voluntario y complementario para el retiro, también puede haber asesorías sobre los mecanismos disponibles para realizar aportaciones de la forma más sencilla y cómoda .

claudia.cordova@eleconomista.mx