Grupo Banco Santander reducirá su plantilla en unos 1,500 empleados este año en España, entre prejubilaciones, jubilaciones y bajas que no necesariamente estarán relacionadas con el proceso de fusión con Banesto, revelaron fuentes sindicales.

Se espera una prejubilación de alrededor de 1,000 trabajadores, en condiciones similares a las ofrecidas en el contexto de la fusión con Banesto y Banif.

Estas cifras se basan en los cálculos sindicales de que la plantilla del Santander debía aligerarse en 3,500 o 4,000 personas, una vez que se comunicó la intención de fusionarse con la filial Banesto. En ejercicio similar durante el 2013, se prejubilaron alrededor de 1,000 empleados.

Del mismo modo, Barclays tiene previsto recortar cientos de empleos en su unidad de banca de inversión, dijo una fuente cercana al tema, en momentos en que la entidad británica sigue avanzando en la reforma de sus negocios.

El año pasado, Antony Jenkins, presidente ejecutivo de la entidad, prometió un nuevo devenir para el banco, en un intento por recomponer su imagen.

Jenkins dijo en febrero del 2013 que, según su plan, el banco se desharía de 1,800 empleos en el área corporativa y de banca de inversión y otros 1,900 en su banca minorista y empresarial en Europa. Los nuevos recortes se sumarían a esos. En total, Barclays emplea a 140,000 personas.

A su vez, Lloyds recortará más de 1,000 empleos en Reino Unido. Esta medida, que forma parte de un plan de recortes puesto en marcha tras el rescate, afectará a las áreas minorista, comercial y de riesgo. La entidad puntualizó que trabaja con los empleados de manera cuidadosa ante esta situación.

El sindicato Unite, que representa a los trabajadores bancarios, informó hoy de que es una medida terrible y recordó que desde el 2008 fueron suprimidos 35,000 puestos en la entidad.

Unite se opondrá a estos recortes de empleos y ha pedido una reunión urgente con Lloyds para manifestar la preocupación del sindicato , dijo Rob MacGregor, portavoz de Unite.

Un portavoz del banco indicó que la política del grupo es trabajar con el personal ante los despidos, ofreciéndoles bajas incentivadas.

El año pasado, el gobierno inició el proceso para la completa privatización del Lloyds Banking Group al vender 6% de su participación, del total de 38.7% adquirido en el 2008.