Luego de que la víspera Standard and Poor’s recortó la calificación crediticia de México de BBB+ a BBB, este viernes la calificadora movió a la baja las calificaciones de algunas instituciones financieras, entre los que se encuentran los bancos más grandes de los que operan en el país, así como las entidades públicas.

En su documento, la agencia recordó que el jueves bajó las calificaciones globales soberanas de largo plazo en moneda extranjera y local de México, como consecuencia de un impacto pronunciado que se espera sobre la economía mexicana, derivado del shock combinado del Covid-19 y la caída de los precios internacionales del petróleo.

“Estos shocks, aunque temporales, empeorarán la ya débil dinámica de la tendencia de crecimiento para 2020-2030”, detalló.

Agregó: “la perspectiva de las calificaciones soberanas es negativa, lo que indica los riesgos de otra baja de calificación durante los siguientes 12 a 24 meses, como resultado de una ejecución de políticas irregular o no efectiva que debiliten potencialmente las finanzas públicas, o debido a mayores pasivos contingentes fuera de presupuesto”.

En este sentido S&P detalló que, debido al debilitamiento de la resiliencia económica de México, revisó su calificación para el riesgo económico del sector bancario en el país al pasarlo de 5 a 6; mientras que el análisis de riesgos de la industria bancaria por país (BICRA, por sus siglas en inglés) de México la movió de 4 a 5.

Con base en ello, la agencia subrayó que bajó la calificación de algunas instituciones financieras, entre las que se encuentran los bancos más grandes lo mismo que instituciones públicas.

“Las múltiples acciones (…) reflejan el debilitamiento de la calidad de la cartera crediticia del soberano y el contagio a la industria bancaria local en forma un mayor riesgo económico”.

Entre las instituciones a las que la agencia le bajó la calificación se encuentran: Nafin, Bancomext, Banobras, IPAB, Infonavit; lo mismo que Citibanamex, BBVABanorte, HSBC, Inbursa, Scotiabank.

Expansión del crédito se mantendrá modesta

S&P destacó que se espera que la expansión del crédito se mantenga modesta en 2020-2021, debido a la baja demanda de los sectores corporativo y comercial y de los hogares.

No obstante, a pesar del panorama de una economía débil, la agencia espera que los bancos mexicanos mantengan indicadores de rentabilidad y calidad de activos adecuados, con base en sus conservadoras estrategias de crecimiento.

“No prevemos que los indicadores de calidad de activos se deterioren significativamente y también prevemos que la rentabilidad se mantendrá adecuada (…) Sin embargo, nos mantendremos alerta ante la posible afectación de la trayectoria de los indicadores de calidad de activos y de la rentabilidad”.

Agregó que los bancos mexicanos se benefician del marco institucional que está en línea con los estándares internacionales.

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