La agencia calificadora Standard and Poor’s (S&P) recortó la calificación soberana de México por los efectos negativos del coronavirus, además de estimar una contracción económica para este año de hasta 2.5 por ciento.

En su reporte, la calificadora informó que recortó la nota soberana desde “BBB+” a “BBB” y mantuvo la perspectiva en Negativa.

“Prevemos un impacto pronunciado sobre la economía mexicana derivado de la combinación de shocks del Covid-19 —en México y en Estados Unidos, su principal socio comercial— y de la caída en los precios internacionales del petróleo. Estos shocks, aunque temporales, empeorarán la ya débil dinámica de la tendencia de crecimiento para el 2020-2023 que refleja, en parte, menor confianza del sector privado y el poco dinamismo de la inversión”.

S&P explicó que la perspectiva Negativa refleja la posibilidad de que recorte la calificación del soberano en los siguientes 12 a 24 meses, debido a una irregular o ineficaz ejecución de políticas que debiliten las finanzas públicas, o debido a mayores pasivos contingentes fuera del presupuesto.

Añadió que, para el gobierno ha sido un desafío manejar la presión sobre las cuentas fiscales del país frente a shocks económicos y del precio internacional del petróleo, además de tener una estrecha base tributaria no petrolera.

“Suponemos que el gobierno tomará medidas para contener la ampliación del déficit fiscal que proyectamos y el incremento en la carga de la deuda soberana como resultado de la desaceleración económica —provocada por los recientes shocks externos. Sin embargo, la prolongada debilidad de su desempeño fiscal y el consecuente aumento en la deuda, o el riesgo de una implementación débil de políticas, podría llevarnos a bajar nuevamente la calificación”.

Respecto al estimado de crecimiento para el país, S&P prevé que la economía registre una contracción entre 2 y 2.5%, desde el estimado previo de un crecimiento de 1 por ciento.

“Nuestras proyecciones revisadas del crecimiento de México indican una caída del PIB real de entre 2 y 2.5% en el 2020, seguido por un crecimiento de poco más de 2% en el 2021 y de 1.8% en el 2022-2023. Estimamos un segundo año de contracción económica en el 2020, así como una recuperación moderada posteriormente”.

Recientemente Moody’s revisó su estimación de crecimiento para dejarla en una contracción de 3.7% contra el crecimiento de 1.0% previo.

Incapaz de generar confianza en la IP

La calificadora refirió que el bajo desempeño económico refleja, en parte, la incapacidad del gobierno de Andrés Manuel López Obrador para mejorar la confianza del sector privado, así como la dinámica de la inversión.

Añadió que pese al programa de gobierno de inversión en infraestructura, que se presentó en noviembre pasado, la confianza empresarial se mantiene baja y no mejora en un contexto donde una versión más detallada de ese programa no ha sido anunciado. “Incluso, si el gobierno tomara medidas para expandir el alcance de la inversión privada en el sector de energía, los precios actuales del petróleo hacen más desafiante garantizar tal inversión en refinerías y ductos”.

Otros factores que impactan negativamente en la economía mexicana son los pronósticos de contracción económica de Estados Unidos y la baja de los precios internacionales del petróleo que afecta la posición fiscal de México, debido al impacto que tienen sobre el presupuesto de gobierno y la fortaleza financiera de Pemex.

“El presidente López Obrador ha reiterado su compromiso con la prudencia fiscal; sin embargo, la combinación de desafíos sociales, económicos y de salud; la existencia de una flexibilidad fiscal, solamente moderada y los recientes shocks externos podrían presionar de manera significativa los resultados fiscales y los niveles de deuda durante los siguientes años”, detalló la agencia calificadora.