La autorización de plataformas de fondeo colectivo, o crowdfunding, para operar bajo los términos de la ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, o Ley Fintech, hará que más inversionistas institucionales apuesten por estas organizaciones y así puedan fondear proyectos especializados, como la instalación de paneles solares, explicó Mauricio de Mucha, fundador de Red Girasol.

En entrevista, el fundador de esta plataforma comentó que en México podría pasar lo que sucedió en Estados Unidos, pues cuando se reguló el tema del crowdfunding en aquel país, inversionistas institucionales comenzaron a utilizar más este tipo de instituciones para invertir sus recursos.

“En mercados regulados se invirtió el fondeo cuando se reguló. Por ejemplo, en Estados Unidos pasó de 80-20, 80% inversionistas (personas físicas) y 20% de instituciones, y una vez que se reguló el modelo se invirtió el porcentaje, entonces, al día de hoy, la mayoría del fondeo de los crowdfunding es institucional”, comentó De Mucha.

Red Girasol es una de las 17 plataformas afiliadas a la Asociación de Fondeo Colectivo (Afico) que ingresaron su solicitud para ser autorizadas bajo los términos de la Ley Fintech. De acuerdo con De Mucha, esta institución podría recibir dicho aval en el corto plazo.

“La autorización (definitiva) va a dar más confianza en general; como crowdfuding siempre tienes muchos ojos vigilándote. El mes pasado tuvimos récord de participación, tuvimos un proyecto que se fondeo de 1,000 personas, entonces estar regulado, sigue siendo muy importante para la aceptación del mercado”, detalló De Mucha.

El modelo de esta plataforma consiste en captar inversionistas que puedan fondear proyectos para la instalación de paneles de energía solar. “Nos aliamos con empresas instaladoras de todo el país, que nosotros verificamos, para fungir como su especie de brazo financiero, a través del crédito ellos pueden cerrar más ventas y el crédito lo otorgamos a través de este crowdfunding y la intención es que el sistema genere ahorros y ayude a pagar el crédito”.

De acuerdo con De Mucha, la industria de energía solar tiene una gran área de oportunidad para ser financiada y, en este contexto, el modelo puede ser atractivo para inversionistas institucionales.

“La industria solar ocupa 13 billones de dólares entonces necesitamos que todos participen, que los bancos, sofomes (sociedades financieras de objeto múltiple) y todo el sistema financiero se suba a esta ola... El crowdfunding no gana intereses es un comisionista, por el cual se crean carreteras para que estas instituciones puedan montarse en dicha infraestructura”, detalló el fundador de Red Girasol.

Cambios de la pandemia

De Mucha comentó que, si bien el mercado de fondeo colectivo tuvo dificultades derivadas del comienzo de la emergencia sanitaria, posteriormente aceleró el crecimiento de las plataformas y los modelos de negocio se adaptaron a la necesidad del mercado.

“Antes estábamos dando mucho crédito al sector de servicios, restaurantes y hoteles… pero ahora nuestros principales clientes son las tiendas de abarrotes, que tienen condiciones particulares, son empresas bien posicionadas en su localidad, con cierto grado de informalidad y que en su mayoría tienen un alto consumo de electricidad por la refrigeración”, acotó el directivo de Red Girasol.

De acuerdo con De Mucha, la pandemia aceleró el aprendizaje en materia de cobranza para esta entidad, pues si bien al inicio de la emergencia sanitaria su cartera vencida se disparó de 2 a 7%, con una mejora en su análisis de riesgo este indicador volvió a su nivel mínimo.

“Lo que íbamos a aprender en 10 años de experiencia de cobranza, se resumió a un año”, puntualizó.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx