Para BBVA Bancomer preocupa que el próximo gobierno quiera realizar inversiones tan cuantiosas en recuperar seis refinerías y construir otra, pues se trata, dijo Carlos Serrano, economista en jefe del banco, de una industria que en México presenta problemas de eficiencia.

Además, al ser inversiones cuantiosas, podrían presionar a las finanzas públicas y a la política fiscal.

En conferencia en la que se presentó el informe Situación Regional, el economista en jefe de Bancomer explicó que hoy Petróleos Mexicanos (Pemex) tiene un problema de eficiencia en la refinación de gasolinas, y pierde por este concepto alrededor de 100,000 millones de pesos al año, que, aseguró, representan 0.7% del Producto Interno Bruto.

“Por razones que tienen que ver con la estructura laboral de Pemex y la falta de inversiones, preocupan mayores cargas fiscales”, detalló.

Agregó: “A nosotros nos preocuparía hacer inversiones tan cuantiosas. Invertir en actualizar las seis refinerías puede significar, en palabras del gobierno entrante, alrededor de 50,000 millones de pesos. Construir una nueva, entre 150,000 y 200,000 millones de pesos. Nos preocupa hacer inversiones tan cuantiosas en una industria que tiene un problema de eficiencia (...) es meter dinero bueno en el malo”.

Carlos Serrano puntualizó que, además, los recursos para invertir en este rubro pondrían presiones fiscales al gobierno federal, pues el final las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex) se consolidan con las del gobierno. “Tienes estos planes tan ambiciosos, hay que sacar el dinero de algún lado, y eso va a poner presión fiscal”.

Carlos Serrano consideró que es fundamental que México siga en la trayectoria de consolidación fiscal que ha tenido hasta ahora, aunque reconoció que es lo que ha afirmado que hará la siguiente administración.

“Así lo ha dicho el gobierno entrante que lo hará; creemos que es muy positivo, pero hay una preocupación del costo fiscal que esto conllevaría y la presión fiscal que se podría poner tanto a Pemex como al gobierno federal”, señaló.

En este sentido, el economista en jefe de BBVA Bancomer estimó que sería mejor asegurarse antes de que esa eficiencia en refinación se resuelva, antes de invertir o construir una nueva planta.

Para el especialista, lo mejor sería seguir importando gasolinas como hasta ahora se hace, pues saldría mucho más barato que producirla aquí, ya que se trata de un negocio complejo; además, no se sabe si seguirá habiendo demanda de gasolinas en los próximos años, cuando ya van en auge los autos eléctricos.

“En Norteamérica, fuera de aquí, nadie está planeando construir refinerías”, afirmó el economista de BBVA Bancomer.

Otra opción, dijo, es que si a la iniciativa privada le interesa, sea ésta la que invierta y, en su caso, la que asuma las pérdidas.

“Si se quiere mayor refinación, el marco legal permitiría que se construyeran refinerías por parte del sector privado y que la iniciativa privada tome el riesgo”, enfatizó.

Añadió que la misma estrategia podría aplicar para la Comisión Federal de Electricidad al producir energía de la mano de la iniciativa privada.

Coincide Banco Base

Con esta postura coincidió Gabriela Siller, economista de Banco Base, quien dijo que lo que preocuparía con esta intención son las finanzas de la petrolera y su impacto en las finanzas públicas.

De igual forma consideró que en caso de darse marcha atrás a la reforma energética “sería malísimo”, aunque no ve que ello vaya a ocurrir.

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