La pandemia de Covid-19 aceleró el proceso de digitalización de trámites que un trabajador inscrito en cualquier sistema de ahorro para el retiro pudiera hacer. No obstante, este cambio digital que fue forzado por la circunstancia es la conclusión a la que se llegó en la novena edición del “Global Pensions Programme”, que elabora el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“¿Cómo hacer que los trámites se realicen bien?, lo que se hizo fue llevar lo presencial a en línea (...) En esta transformación se tiene que pensar en cuál es el requerimiento que necesitan los beneficiarios. Es decir digitalizar lo que los ciudadanos necesitan”, comentó Alejandro Barros, consultor internacional en Políticas Públicas de Desarrollo Digital, y académico de la Universidad de Chile.

En el caso de México, la Comisión Nacional del Sistema del Ahorro para el Retiro (Consar) implementó los retiros parciales por desempleo y matrimonio a través de la aplicación Afore Móvil como consecuencia de las medidas para combatir los contagios de coronavirus ya que anteriormente el ahorrador tenía que acudir presencialmente a la oficina de las afores para realizar el trámite.

De igual forma, en México un trabajador se puede cambiar de afore vía “Traspaso Móvil” (perteneciente a Afore Móvil) y así reducir trámites, tiempo y hasta costos.

Sin embargo, para acceder a esos derechos, el trabajador tiene que contar con su Expediente de Identificación Electrónico (datos biométricos). Ante lo cual, de las más de 70 millones de cuentas registradas en el Sistema del Ahorro para el Retiro (SAR), 27 millones (aproximadamente) cuentan con su expediente digital.

Mientras tanto, en el 2020 se alcanzaron más de 5.6 millones de descargas de la aplicación Afore Móvil, de acuerdo con información de la Consar.

El catedrático chileno dijo que en la mayoría de los países de América Latina y el Caribe si un interesado tramita su solicitud de pensión es muy complicado, ya que piden bastantes documentos, lo que lo convierte en un trámite muy burocrático.

“(Los Estados) estamos llenos de normativas en cuanto a sistemas pensionarios que en el papel se ven bien, pero al momento de implementarlas no resultan de la mejor manera”, sostuvo en el panel “La digitalización de las pensiones: ¿cómo cambian los sistemas de pensiones con la tecnología?”.

Marcos normativos pueden encaminar a soluciones

Paralelamente, Gautam Bhardwaj, cofundador y director pinBox Solutions (fintech que está dedica a la inclusión digital de las micropensiones en Asia, África y América Latina y el Caribe), comentó que los marcos normativos existentes no son necesariamente malos.

“Yo siento que el aspecto del marco normativo no debe ser un obstáculo, creo que (incluso) puede conducir a uno mejor”, comentó Bhardwaj.

En este sentido, explicó que en algunos países para abrir una cuenta es necesario una identificación fiscal, como el RFC, pero la informalidad laboral es un problema de los países de ingresos bajos y medios (como México).

“Esto excluye a personas que quieran tener ahorro para su pensión. Entonces, muchos de los sistemas de pensiones han sido diseñados pensando en personas del sector formal de la economía. Omitimos pensar en personas informales que tendrían interés en ahorrar”, comentó.

Ante ello, explicó que en un país africano se inauguró un sistema de micropensiones para trabajadores informales y en menos de dos años el 25% de dichos trabajadores abrieron una cuenta para el retiro.

Del mismo modo, Nigeria y Uganda acaban de lanzar el proyecto. Kenia plantea aplicar el mismo programa. Por su parte, la India tiene un programa nacional para los trabajadores informales y ahorra para sus micropensiones.

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