La realidad nos alcanzó y los gobiernos, manejadores de fondos, inversionistas, empresas tienen que escuchar al medio ambiente, destacó Sergio Méndez, director general de BlackRock en México.

El directivo, que tiene menos de tres meses al frente del manejador de fondos en el país, destacó que la pandemia mostró la magnitud de los cambios que son necesarios.

Es, agregó, un excelente momento para replantear cómo nacen las inversiones después de una crisis.  

Méndez hace alusión a la carta enviada por Larry Fink, director general de BlackRock, a los inversionistas del manejador de fondos. Se tiene una responsabilidad fiduciaria que se tiene que entender en un entorno cambiante y entre ellos está la necesidad de cero emisiones de carbono.

Destacó que ante el retador entorno mundial, podría existir el pretexto de no enfrentar los retos. "Es un momento especialmente rudo para meternos en eso, pero en BlackRock somos fiduciarios de los clientes. Siempre habrá un pretexto para decir empiezo luego, pero la realidad nos alcanzó”, comentó.

El experto en temas financieros y de administración de carteras, comentó que la visión de los participantes en las inversiones está cambiando

“Es un cambio teutónico”, como dijo Larry. Se tiene que cambiar el universo de inversiones, se pone el tema en la mesa.

Cada vez más, agregó, el ecosistema está participando. En BlackRock, explicó, se lanzaron más de 100 productos que tienen que ver con el tema ambiental, social y de gobernanza, de los cuales dos se ofertaron en México.

Sin embargo, explicó que cada vez más las empresas se tienen que comprometer con el problema, los inversionistas, los clientes, los administradores de fondos, los gobiernos, también. 

Es excelente, agregó, que la semana pasada Estados Unidos se unión otra vez al Acuerdo de París, toma el liderazgo y ahora son más de 125 gobiernos trabajando en ese rubro. 

Coincidió con Larry Fink, cabeza de BlackRock en el mundo, existen muchas empresas que están tomando conciencia, sin embargo aquellas que no muestren esos planes en el sentido del cambio perderán valor ante los inversionistas en el caso de que no tomen en cuenta los importantes cambios que se avecinan.