En agosto podría registrarse un nuevo máximo histórico en la inflación, derivado del arranque del ciclo escolar, que implica desde colegiaturas, material escolar y uniformes, sumado a los precios altos registrados en frutas y verduras, gasolina y gas que ascienden cada mes, así como a la incertidumbre que derive del acuerdo comercial, aspectos que alejarían a esta variable de la expectativa gubernamental para este año (6%), advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Aún se perciben algunos efectos en diversos rubros de precios al consumidor, originados por la depreciación del tipo de cambio de la primera parte del año, los cuales podrían retomar fuerza dependiendo de la incertidumbre que pueda generar en los mercados la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) , aseveró el sector privado.

Este entorno podría llevar a un nuevo ajuste al alza del pronóstico de inflación para el presente año, alejándolo ligeramente de la línea de 6 por ciento.

La estimación promedio más reciente de los especialistas del sector privado, según la encuesta del Banco de México (Banxico)que fue de 6.05%, sentenció Luis Foncerrada, director general del CEESP.

Sostuvo que la reciente apreciación cambiaria es la que está limitando un mayor deterioro de las expectativas inflacionarias.

Esto se puede explicar si se observa la evolución del índice de precios al productor, que tiene como finalidad proporcionar mediciones sobre la variación de los precios de una canasta fija de bienes y servicios representativa de la producción nacional y que es uno de los indicadores más utilizados para estudiar el mecanismo de transmisión que se dirige hacia los precios al consumidor .

A pesar de los efectos del incremento de los precios de los combustibles y otras tarifas públicas a principios del año, así como de la volatilidad que han tenido los precios de agropecuarios y por supuesto el efecto de la debilidad de la moneda, llama la atención el hecho de que las expectativas inflacionarias no se hayan elevado significativamente.

Con este contexto,en su reporte semanal Análisis económico ejecutivo , el centro de estudios estimó que dada la coyuntura, el objetivo del Banxico de lograr una inflación de 3.0% para finales del próximo año podrá retrasarse un poco más.

No obstante, aun cuando persisten algunas presiones en materia de evolución de precios, no se perciben riesgos importantes que deterioren las expectativas inflacionarias, agregó el organismo de investigación y análisis del sector privado.