Durante el primer cuatrimestre del año, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) gastó casi cinco veces más de lo que generó en ingresos propios.

De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el organismo gastó 111,609 millones de pesos; mientras que sus ingresos fueron por 23,305 millones de pesos, es decir, erogó 4.7 veces más de lo que generó.

Sin embargo, debido a los subsidios y transferencias que percibió por parte del gobierno federal por 94,070 millones de pesos, el ISSSTE logró cerrar su balance general con un superávit de 5,766 millones de pesos.

Al quitar dichas transferencias, el ISSSTE registraría un déficit por 88,304 millones de pesos, lo que es 8.7% mayor al déficit que registró en el mismo periodo del 2017.

“El ISSSTE al igual que el IMSS recibe aportaciones del trabajador, patrón y gobierno, pero el ISSSTE representa a los dos últimos, entonces no genera ingresos significativos. Si bien los trabajadores hacen aportaciones, éstas no son equiparables a los altos beneficios que reciben, lo que se vuelve una carga muy grande para el organismo”, dijo Sunny Villa, directora de gasto público del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

De los ingresos que generó el ISSSTE en los primeros cuatro meses del año, 20,527 millones provinieron de las cuotas que hacen los trabajadores; dicho monto se redujo de 5.4%, en términos reales y respecto de un años atrás.

La directora del CIEP refirió que una parte significativa de los beneficios o prestaciones que perciben los trabajadores del ISSSTE se concentra en la nómina magisterial.

“Es momento de que se le dé un mayor seguimiento a todos los institutos de control directo presupuestario, pues, mientras no se haga un seguimiento puntual, vamos a seguir teniendo presiones fiscales por parte de gastos que son ineludibles y que no lo debieran ser”, explicó.

Gastos disparejos

Del gasto total que realizó el ISSSTE de enero a abril del 2018, 77% se destinó al pago de pensiones y jubilaciones para sumar 86,178 millones de pesos, un alza de 4.9%, respecto de lo registrado un año atrás.

Otro de los gastos que más absorbieron recursos es la parte operacional, se ejercieron 112,207 millones de pesos, 3.6% más respecto al 2017.

En contraste, el gasto en materiales y suministros sólo representó 5% del gasto total, al destinarse 5,993 millones de pesos, un alza de 47.1% anual.

Villa recordó que estas estructuras, en donde se gasta más en pensiones que en materiales y suministros, son un reflejo de que la reforma que se hizo en el ISSSTE se quedó corta, ya que aún quedan muchas personas que se pensionarán bajo el esquema de beneficio definido y representan un alto costo a las finanzas públicas.

“Las pensiones van a seguir representando una presión fiscal en los próximos 100 años. La reforma en el ISSSTE tiene 11 años y las pensiones que se tienen que pagar todavía las vamos a ver reflejadas en sus balances, porque cada vez van a presionar más el gasto y van a dejar menos espacios para otra gastos, como el incremento de salarios a médicos o enfermeras”, expuso.

Con respecto al gasto en la inversión física, el cual sirve para mejorar el equipo, mantenimiento, o bien, comprar nuevas herramientas o crear nuevas instalaciones, se destinaron 679 millones de pesos.

Si bien dicho gasto significó un aumento de 244.7% respecto del año anterior, no representó ni siquiera 1% del gasto total que registró el ISSSTE en el primer cuatrimestre del año.