El presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Marcos Martínez Gavica, explicó cómo fue el ataque de ciberdelincuentes a los sistemas de transferencias de algunos bancos conectados al SPEI y de qué forma se sustrajo dinero.

En diversas entrevistas en medios electrónicos, el líder de los banqueros enfatizó que fueron los recursos de los bancos los que se afectaron y no los de los clientes. “El riesgo para nuestros depositantes es cero”, mencionó.

Detalló que el ataque fue a los sistemas que algunos bancos contrataron para conectarse al SPEI y que de ahí, una vez vulnerados, los delincuentes duplicaban las transferencias: una se iba a la cuenta del cliente y otra a cuentas falsas que los mismos crearon en diversos bancos. Después, iban a retirarlos en cantidades de 20,000, 50,000 y hasta 200,000 pesos.

“Es un robo hormiga y es un robo duplicando cuentas”, expuso en una de las entrevistas concedidas.

No obstante, el banquero precisó que aunque aún no se sabe el monto total de lo sustraído (se habla de entre 300 y 400 millones de pesos), el monto no es significante para los bancos, si se compara con la cantidad que se mueve a diario a través de estos sistemas de pago.

“Se habla de (una cifra) entre 300 y 400 millones de pesos, no hay una cantidad exacta, pero le toca a los bancos. a los bancos es a los que les están cometiendo el fraude”, expresó.

Añadió: “en un sistema que realiza 360 millones de transacciones al año por varios billones de pesos, es imperceptible respecto a la cantidad de flujo de dinero”.

Sin embargo, reconoció que no deja de ser un problema el que se haya vulnerado el sistema que utilizan los bancos.

El presidente de la ABM comentó que los intentos de ataques a los bancos mexicanos son constantes y se dan por miles cada hora, pero que afortunadamente casi la totalidad logran impedirse.

Mencionó que una forma de combatir estos intentos de ataque es que los bancos contratan a sus propios hackers, a los cuales llaman hackers éticos, que prueban la fortaleza de los sistemas de las instituciones y si hay una debilidad, se corrige.

Recordó que, como medida preventiva, se está impidiendo que los cuentahabientes retiren en un mismo día más de 50,000 pesos en sucursales bancarias, por lo que si alguien desea hacer un retiro mayor, el resto se le entrega al día siguiente. Eso sí, si el banco conoce al cliente, pueden entregársele más de 50,000 pesos en un día.

Se prevén más retrasos

Dado que los bancos están operando sus transferencias en un sistema alterno, el presidente de la ABM previó que seguirían los retrasos —sobre todo el día de quincena— en las transferencias electrónicas, aunque destacó que el cliente debe estar seguro de que su dinero se le depositará.

“(El martes) habrá retrasos; habrá un flujo importante y se sigue en canales alternos. no es que se pierda el dinero”, enfatizó.

Banorte no espera impacto económico en sus resultados

Por su parte, Banorte, uno de los bancos más afectados con el ataque a sus sistemas, envió un comunicado a la Bolsa Mexicana de Valores, en el que aseguró que los clientes no han sufrido impacto económico alguno y que en todo momento los recursos y depósitos de sus clientes han estado completamente seguros.

“Asimismo, Grupo Financiero Banorte informa que la institución no prevé impacto económico en sus resultados derivados de esta situación”, señaló el comunicado.

eduardo.juarez@eleconomista.mx