La implementación de los fondos de ciclo de vida o Target Date Funds (TDF) en el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) mejoraría las pensiones de los mexicanos, además de que elimina discrecionalidad en la forma en la cual se administran los fondos.

 

Así lo aseguró la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) en un análisis publicado este lunes, en donde destaca que estos fondos constituyen una innovación al diseño de estrategias de inversión de ciclo de vida que están siendo evaluados en distintos sistemas de pensiones en el mundo.

 

En el 2016, la Consar comenzó una evaluación teórica y técnica de los TDF y se preveía que antes de concluir la presente administración se migraría de los fondos actuales (por medio de los cuales el dinero del trabajador cambia de fondo cada cierta edad) a los fondos de ciclo de vida.

 

Cabe mencionar que los TDF son fondos de inversión que re-balancean su asignación de activos de riesgo conforme el trabajador se acerca a su fecha de retiro, de acuerdo a una estrategia preestablecida por el administrador.

 

“En este modelo, en lugar de ser el trabajador quien va migrando entre fondos con ponderaciones cada vez menores de activos riesgosos, es el propio fondo el que modifica su exposición a activos de riesgo”, precisó la Consar.

 

La Consar destacó que hoy en día diversos reguladores (Reino Unido, Hong Kong) empiezan a hacer uso de este esquema para diseñar estrategias de inversión default para los afiliados a planes de pensiones ocupacionales, dada su simplicidad y bajo costo.

 

En los Target Date Funds el hecho de que el fondo de inversión transite junto con el trabajador a través de una trayectoria suave, de largo plazo, migrando lentamente de un perfil de alto riesgo hacia uno conservador, genera múltiples ventajas.

 

Entre ellas, destaca que ofrece una expectativa de mejora en las tasas de reemplazo; en la actualidad, se estima que la tasa de reemplazo (el porcentaje de salario que recibirá como pensión) de los trabajadores mexicanos es de 25 por ciento.

 

La Consar destacó que este modelo de fondos obliga al administrador a diseñar una estrategia de inversión con un horizonte de largo plazo, planteando un Glide Path para cada clase de activo, basándose en su visión macro del futuro.

 

Por su simplicidad y su estrategia predefinida, agregó, elimina discrecionalidad en la forma como se administran los fondos, ciñéndolos a la estrategia planteada.

 

Además, le permite al afiliado prescindir de una multiplicidad de variables que definen su perfil de riesgo, para enfocarse en una sola que es su edad, y al no requerir la transferencia de los recursos del afiliado de un fondo a otro, se evitan posibles costos de intermediación (compra-venta) y riesgo de iliquidez en los mercados, derivados de liquidación de instrumentos, puntualizó.