El objetivo principal de la reforma financiera es que la banca preste más y más barato. Para verificar que esa meta se cumpla, a partir de este año (en el segundo semestre) la autoridad empezará a evaluar el desempeño de estas instituciones.

El sector bancario en general no ve ningún problema y confía en que el resultado sea positivo.

Me parece que no tendrá ninguna consecuencia, y que por lo tanto la evaluación será positiva , mencionó hace unos días Javier Foncerrada Izquierdo, vicepresidente de la Asociación de Bancos de México (ABM).

La medición del desempeño de la banca, de acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda, se realizará tomando en cuenta un índice de evaluación y un cuestionario estratégico.

El índice de evaluación de la banca estará conformado, a su vez, por un subíndice de intermediación que medirá datos de cartera, morosidad y captación; otro subíndice de infraestructura, que abordará los medios, instalaciones y servicios que ofrecen a la población, y uno más acerca de la calidad de éstos últimos.

En tanto, el cuestionario estratégico se dividirá en al menos cinco secciones que evaluarán las acciones y programas desarrollados por los bancos, tomando en cuenta su grado de especialización, respecto de la orientación y cumplimiento en el desarrollo del objeto social; el apoyo y promoción del desarrollo de las fuerzas productivas del país; el fomento del ahorro; la descentralización del sistema y la canalización de recursos a una cobertura regional, y otras actividades.

Aunque la evaluación del desempeño de la banca (que será anual) comenzará a realizarse a mediados del 2015, los resultados se darán a conocer hasta el año siguiente de su aplicación.

De acuerdo con la ABM, la banca en México está a la mitad de su capacidad de prestar. De los más de 2.6 billones de pesos de cartera vigente, tiene la posibilidad de financiar hasta el doble de ello; sin embargo, arguyen que mucho tiene que ver el combate a la informalidad para impulsar un mayor crédito.

Javier Foncerrada, quien también es director general de Inbursa, mencionó a finales de enero que habrá que ver los cuestionarios en particular que determinen las propias autoridades para la evaluación, pero adelantó que, dado que se espera que haya un buen crecimiento económico para este año en el país que implica, en términos generales, mayor consumo y una oportunidad para la banca de tener más demanda y crecimiento , no habrá consecuencias.

Esperemos que no tenga consecuencias para ninguna institución, y que todos salgamos bien calificados. Como sistema, la verdad es que no le veo ningún problema , expresó.

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