Banco Finterra, proveniente de una sofom y que inició operaciones como tal apenas esta semana, tiene claro que el éxito de su negocio dependerá de seguir con su especialización, que es atender a toda la cadena agroalimentaria como lo ha hecho hasta ahora, pero con la posibilidad de ofrecer más productos, tal y como lo permite la figura bancaria.

Finterra nació en el 2004 como sofol para después convertirse en sofom. En el 2013 la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) le autorizó funcionar como banco, pero inició operaciones de forma oficial el pasado lunes. Aunque el capital es mayoritariamente mexicano, tiene una participación minoritaria del holandés Rabobank. Cuenta con oficinas (no sucursales) en 18 estados de la República y su casa matriz en la ciudad de México. Arranca como banco con más de 1,000 clientes y una cartera superior a los 3,000 millones de pesos.

Otros nuevos pequeños bancos que han surgido de una sofom y que se han enfocado en el agro, no han tenido buenos resultados hasta ahora. Mark MacCoy, director general de Finterra, explica que a diferencia de éstos, ellos, además de su experiencia, se enfocan en atender a toda la cadena agroalimentaria: desde los pequeños y medianos productores del campo, hasta las empresas de alimentos, pasando por las de agronegocios.

En entrevista, aclara que en el tema alimentario, su objetivo no son las principales cadenas trasnacionales que dominan el mercado, sino las que están detrás de éstas.

Además, dice, a diferencia de otros bancos pequeños, Finterra ha tenido ganancias consistentes en los últimos años. Tenemos una presencia física, 19 oficinas; una fuerza comercial que realmente conoce el sector, especializada en la industria agroalimentaria, y resultados de crecimiento favorables del 2014 y el 2015. Te diría que eso tiene mucho que ver, que nos hemos hecho de un equipo comercial muy sólido, tanto en la parte de agronegocios, como de agroindustria y en la industria de alimentos .

Detalla que en cada uno de los tres sectores de la cadena agroalimentaria trabajan con garantías.

Lo que sí hemos logrado es invertir en cada una de estas tres bases de la cadena, y eso es atendido a través de una fuerza comercial con presencia física y conocimiento del mercado local , refiere.

Mark McCoy destaca que Finterra ya tiene una participación de mercado relevante en los productores primarios, pero que la meta es estar en la misma posición en los rubros de agroindustria y en el de empresas alimentarias.

Captación, en el segundo semestre

Una de las principales facultades que otorga la figura de banca es captar recursos del público. Esto comenzará a hacerlo Finterra en el segundo semestre del año, de acuerdo con su director general. Hoy se fondea con recursos de los accionistas, y también a través de FIRA y de banca de desarrollo extranjera.

A partir del segundo semestre del año, ya a través de una banca electrónica, apertura de cuentas de cheques a nuestros clientes, otorgándoles una tarjeta de débito como canal de salida para su efectivo, pero más que nada, una banca enfocada, muy ágil, para poder hacer transferencias entre bancos, y con productos de captación tradicionales , puntualiza.

Concentrado en su nicho

Mark McCoy tiene claro que bancos pequeños y de reciente creación como el que encabeza no pueden competir con los grandes que concentran gran parte del mercado.

En donde se enfocan ellos y seguirán enfocándose es en su nicho, que es el agroalimentario, donde otras instituciones mayores casi no tienen presencia.

Nuestras ventajas competitivas son la especialización de la cadena, con una atención muy personalizada, con productos hechos y acorde a las necesidades de nuestros clientes, y con un tiempo de respuesta que supera el tiempo de respuesta de la banca tradicional , dice.

En cuanto a la regulación que ahora deben enfrentar como banco, menciona que es robusta, pero que sus resultados financieros han demostrado que la pueden cumplir.