Aunque el 2020 fue un año difícil, para la Unión de Crédito para la Contaduría Pública UniCCo, que brinda créditos empresariales, para la construcción, personales, hipotecarios, préstamos de socios, arrendamiento y seguros, representó un periodo récord en captación de recursos por préstamos de socios, particularmente a largo plazo, lo que representa la principal fuente de fondeo.

“Nuestro aprecio, agradecimiento y con ello toda nuestra correspondencia a la confianza concedida por los socios inversionistas y al núcleo de accionistas que en un apoyo fundamental nos han respaldado de manera excepcional para mantener la confianza que se refleja en las fortalezas de nuestra institución”, manifestó Luis Morales Robles, director general de UniCCo.

Destacó que al cierre del año, se tenían 4,468 socios, 60 más que en 2019, de los cuales, 20 tienen una participación accionaria en el capital social de 41.36 por ciento.

Otro resultado positivo fue un crecimiento de 8% en el saldo de cartera crediticia (considerando arrendamientos es de 4.3%), mientras que el sector decreció -6%, de acuerdo con datos de diciembre 2020 de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. En los últimos 20 años, el crecimiento se ha multiplicado más de 20 veces.

Asimismo, el índice de morosidad se mantiene en 2.9% a nivel de grupo y de 2.3% en el área de arrendamiento. El capital contable fue de 620 millones de pesos y suma 5,544 millones de pesos en activos totales, lo que es superior a 12 de los 50 bancos que operan en el país.

“La prudencia en nuestra filosofía de crédito se ha puesto de manifiesto en la capacidad de recuperación de nuestra cartera crediticia, ya que nuestro portafolio crediticio ha reaccionado favorablemente y ofrece indicadores clave de calidad de activos. Aunque la emergencia continúa, vemos una luz al final del túnel”, detalla Morales.

Ante la crisis emitida por la pandemia del Covid-19, UniCCo continuó su negocio vía remota, se otorgaron plazos de gracia o diferimiento parcial o total de los pagos de capital por tres meses, sin contarse como cartera vencida, y se renovaron o reestructuraron créditos.

“La readaptación para trabajar a distancia, el máximo cuidado de nuestro personal, la veloz adaptación con tecnología, la cercanía para entender las necesidades de acreditados e inversionistas, ha sido crítico para ejecutar con eficacia medidas de protección”.

elizabeth.lopez@eleconomista.mx