En el año de la pandemia y la mayor contracción económica de México desde 1930, el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, fue nombrado el banquero central del año.

La decisión no fue sencilla, pues la publicación especializada Central Banking destacó que “las habilidades de liderazgo de la mayoría de los gobernadores de los bancos centrales se probaron al máximo en 2020 cuando implementaron acciones de emergencia destinadas a prevenir el colapso financiero y económico cuando golpeó la pandemia”.

No obstante ponderaron la situación del gobernador del Banco de México, quien además “tuvo que ejecutar una política monetaria prudente en un momento en que el peso estaba bajo presión.

“Y al mismo tiempo tuvo que desactivar varios intentos de restringir la independencia del Banco de México, que es ahora una de las instituciones más confiables en los mercados emergentes”.

Al informar este reconocimiento, aseveraron que la tarea de lidiar con los desafíos desatados por el choque de la pandemia fue más severa entre los gobernadores de países que entraron en la crisis con fundamentos económicos debilitados, “y más difícil aún en países donde las respuestas a la crisis recayeron más en el banco central que en las autoridades fiscales”.

Responsable del único estímulo

El caso del gobernador Díaz de León también fue notable ante la decisión del gobierno de Andrés Manuel López Obrador de no aplicar alguna estrategia de expansión fiscal.

“La historia juzgará si la negativa de López Obrador a embarcarse en un programa fiscal importante fue la correcta. Pero no hay duda de que su decisión tuvo importantes consecuencias para el banco central”, sostuvieron.

El banco central “quedó casi como la única agencia económica que respondió a la recesión económica del país, a pesar de que sus opciones de flexibilización eran limitadas, dado que podría desencadenar más salidas de capital”.

El gerente general del Banco Internacional de Pagos (BIS, por su sigla en inglés), Agustín Carstens, declaró a la publicación especializada que la gestión de Díaz de León fue también equilibrada:

“(Díaz de León) logró el equilibrio adecuado en la gestión de la política monetaria: ambicioso pero cauteloso al mismo tiempo, con la mayor parte del peso de la recuperación económica de México”

Central Banking es la revista especializada de los bancos centrales, que otorga la distinción al banquero central del año desde el 2014, cuando nombraron a Mario Draghi como el primero con esta distinción.

Esta es la primera vez que la publicación especializada nombra a un responsable de la política monetaria como el banquero central del año. Agustín Carstens tuvo una distinción similar en 2013 y 2015, otorgada por la revista Euromoney.

El consenso de Central Banking, no es la única distinción que tiene el Banco de México. La preocupación generada en el mercado cuando el partido en el poder y con mayoría en el Congreso, Morena, propuso modificar la Ley de Banco de México.

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