El sector de sociedades cooperativas de ahorro y préstamo, compuesto por 155 entidades en operación, ha retrocedido en su cartera de crédito vigente; sin embargo, la captación de recursos de sus socios continúa al alza, tal y como ha sido en los últimos años a pesar del golpe económico de la emergencia sanitaria actual.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) publicó el reporte estadístico del sector a julio de este año, donde su cartera de crédito vigente registró un monto de 107,141 millones de pesos, es decir, un retroceso de 0.4% en términos reales respecto al mismo periodo del 2020.

La cartera de crédito total, que contempla a la cartera vigente y a la vencida, registró a julio un saldo de 113,110 millones de pesos, es decir no tuvo variación respecto al mismo mes del año anterior.

Dentro de la cartera total, el saldo de los créditos comerciales cayó 3.3% a tasa anual, al registrar un saldo de 23,605 millones de pesos; mientras que el monto de los créditos al consumo tuvo un ligero aumento de 0.3% anual, al presentar un saldo a julio pasado de 79,305 millones de pesos.

La cartera de créditos a la vivienda fue la que tuvo un mayor dinamismo, al presentar al séptimo mes del año un saldo de 10,200 millones de pesos, es decir, un aumento de 6 por ciento.

Respecto al índice de morosidad de la cartera total, éste se ubicó en 5.28% a julio pasado, es decir, un ligero aumento anual de 0.41 por ciento. El rubro con la morosidad más alta fue el de créditos comerciales, al presentar un nivel de 7.64 por ciento.

Dinamismo en ahorro

En línea con los meses que han comprendido la emergencia sanitaria, el ahorro que se genera dentro de estas instituciones ha sido dinámico, pese a los altibajos económicos que han surgido a raíz de la pandemia del Covid-19.

De acuerdo con los datos de la CNBV, la captación tradicional del sector, que es el ahorro neto de sus socios, presentó a julio pasado un saldo de 164,801 millones de pesos, es decir, un aumento anual real de 5.9 por ciento.

Los depósitos de exigibilidad inmediata fueron los más dinámicos dentro del ahorro captado, al reportar un saldo a julio de 95,160 millones de pesos, es decir, un aumento de 8% real anual, mientras que los depósitos a plazo arrojaron un monto de 69,113 millones de pesos, lo que significó un aumento de 3.1% real anual.

En materia de los préstamos bancarios y de otros organismos, a inicio del segundo semestre del año el sector registró un saldo de 358 millones de pesos, lo que significó una caída de 31.8% respecto a la cantidad presentada en el mismo periodo del 2020.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx