Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, instó a analizar minuciosamente la situación del banco italiano Monte dei Paschi di Siena (MPS) y recordó que el uso de fondos públicos para un rescate bancario sólo debe contemplarse como último recurso .

Las nuevas reglas a escala europea dan prioridad a la protección del contribuyente , mientras que son los inversionistas los que deben asumir su responsabilidad , refiere Weidmann, en declaraciones.

Los fondos públicos sólo se contemplan como último recurso y bajo un listón muy alto , indica el presidente del banco central alemán, quien advierte que en el caso del banco italiano hay muchas cuestiones abiertas.

Antes de aprobar un rescate hay que analizar minuciosamente si el núcleo del banco está económicamente sano y vigilar que el dinero que se inyecte no sea utilizado para cubrir pérdidas previsibles .

El banco Monte dei Paschi se dispone a solicitar la ayuda del Estado para tratar de paliar sus graves problemas de liquidez, tras fracasar la semana pasada en una ampliación de capital por 5,000 millones de euros ante el escaso interés suscitado entre los inversionistas privados.

La entidad supone un riesgo para el sistema bancario italiano, por lo que el gobierno del país aprobó un decreto con el que dispondrá de 20,000 millones de euros (20,885 millones de dólares), para inyectarlos en bancos con problemas de solvencia.

Por el momento, se desconoce cuánto dinero necesitará el banco Monte dei Paschi di Siena de los fondos puestos a disposición por el gobierno y, por tanto, en qué medida aumentará la participación del Estado en esa banca, de la cual ya posee 4 por ciento.

La operación quedará bajo la mirada de las autoridades de la Unión Europea (UE) y estará supeditada a un plan de saneamiento de la entidad, el cual deberá estar supervisado por el Banco Central Europeo (BCE).