El Comité de Basilea sesionó el pasado 4 de junio para evaluar los riesgos de Covid-19 en el sistema bancario y discutir políticas e iniciativas de supervisión. En este marco, reiteró que los bancos deben usar sus buffers o colchones de capital y liquidez para absorber choques y mantener los créditos a hogares y empresas solventes.

“La recuperación desigual y el entorno económico mundial incierto, significa que los bancos y los supervisores deben permanecer atentos a nuevos riesgos y vulnerabilidades”, destacó.

El Comité de Basilea, del cual México es miembro, es el principal emisor de normas mundiales para la regulación prudencial de los bancos. En la actualidad lo preside Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España.

En un comunicado, informó que, en su sesión, los miembros destacaron que era importante que los bancos fortalecieran su resistencia operativa de acuerdo con los principios recientemente finalizados, y que el Comité también discutió las prácticas de aprovisionamiento de estos durante la pandemia, además de que continuará monitoreando estas prácticas.

“De manera más general, los miembros del Comité continuarán intercambiando información y monitoreando la implementación de los ajustes temporales al marco de Basilea para asegurar que sean consistentes con sus objetivos generales”, expuso.

En el caso de México, desde el inicio de la pandemia, tanto autoridades como bancos lanzaron una serie de medidas para que las instituciones financieras conservaran sus niveles de capital y liquidez. Tal fue el caso del no pago de dividendos, la creación de importantes reservas adicionales, y apoyos temporales para los clientes como el diferimiento de pagos de crédito y reestructuras de los mismos.

Al cierre de marzo, de acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el Índice de Capitalización (ICAP) de la banca, se ubicó en 18.28%, cuando el mínimo regulatorio es de 10.5%; mientras que el Coeficiente de Cobertura de Liquidez (CCL) fue de casi 225%.

Realizan evaluación

El Comité de Basilea de Supervisión Bancaria agregó que también revisó un informe que proporciona una evaluación del impacto de las normas de Basilea III implementadas durante la pandemia, y precisó que este forma parte de un programa de trabajo más amplio, el cual se publicará el mes próximo.

Los hallazgos de este último, abundó, se incluirán en el informe provisional de la Junta de Estabilidad Financiera (FSB por sus siglas en inglés) a los ministros de finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G20, sobre las lecciones de estabilidad financieras aprendidas del Covid-19.

Consulta sobre criptoactivos

Otro tema que se abordó en la sesión del pasado viernes, fue el de los criptoactivos.

De acuerdo con el comité, se acordó realizar una consulta pública para buscar las opiniones de las partes interesadas externas, sobre el diseño de un tratamiento prudencial de las exposiciones de los bancos a los criptoactivos.

“Esto se basa en un documento de debate anterior y las respuestas recibidas de una amplia gama de partes interesadas, y las iniciativas en curso en otros foros mundiales y órganos de establecimiento de normas. El documento de consulta se publicará esta semana”, detalló.

Resaltó que si bien las exposiciones de los bancos a criptoactivos hoy son limitadas, el crecimiento continuo y la innovación en estos y sus servicios relacionados, junto con un mayor interés, podrían aumentar las preocupaciones sobre la estabilidad financiera global y los riesgos para el sistema bancario en ausencia de un tratamiento prudencial específico.