Ahora mismo es difícil identificar qué empresa o sector de las economías de América Latina estarán bien después de la pandemia y aún aportando una garantía, los bancos prefieren esperar antes de prestar a un restaurante o un hotel, advirtió el economista en jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Eric Parrado.

El experto del BID dijo que están trabajando muy cerca de los bancos privados para tratar de acompañarles en el fondeo para los negocios más afectados por el impacto de la crisis sanitaria y las medidas de cierre para limitar el contagio.

Sin embargo puso de relieve que la severidad de la pandemia en la región y la crisis económica que ha provocado en la región al extenderse en el tiempo las medidas de distanciamiento, no favorecen dar certidumbre observó al participar en una de las sesiones remotas del 4º día de la Reunión Anual del Instituto Internacional de Finanzas (IIF).

En esa misma mesa, transmitida en línea, el consejero económico de HSBC Bank Stephen King observó que es difícil convencer a la iniciativa privada para participar solos en proyectos productivos de la región.

Cuando los gobiernos participan en la inversión, la iniciativa privada siente más tranquilidad, comentó.

Ahí la directora de investigación en Global Asset Allocation de Fidelity Investments, Lisa Emsbo-Mattingly comentó que sería relevante promover inversiones en educación, ciencia y tecnología en los países de la región, para darles las herramientas que permitan “alimentar las piezas que otorgarán más valor a la productividad que requiere la región para recuperarse de forma consistente”.

El peor cuadrante

El economista del BID argumentó que las economías emergentes de América Latina se encuentran “en el peor cuadrante” de la crisis mundial, pues ahora mismo concentran la mayor extensión de contagios por Covid-19 en el planeta mientras viven un severo choque económico.

El riesgo es mayor al tomar en cuenta que los gobiernos han acumulado deuda para tratar de aliviar las condiciones, y las calificadoras están atentas, actuando y haciendo advertencias sobre el deterioro, resaltó.

Desde Washington, al participar en la sesión remota titulada La cuarta gran ola de deuda. ¿Ajuste de cuentas o relajación?, explicó que “la agresividad de la pandemia en la región hace que las expectativas de recuperación sigan envueltas en incertidumbre”.

Y como las condiciones fiscales difieren de unos a otros, los cierres de las economías no han sido igual de estrictos y se ha alimentado la pandemia y los contagios, recalcó.

A nivel macro, confió que la crisis ha sido un llamado de atención para los gobiernos, y que a partir de ahora promoverán inversiones en sectores estratégicos como el de infraestructura y energía.

Por ello advirtió que hay demasiada incertidumbre en la recuperación regional.

Esta es la segunda reunión de la membresía del IIF que se ha tenido que realizar en línea para evitar los contagios del Covid-19. En abril, realizaron el Washington Policy Virtual Summit, también en paralelo a las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, con la participación de socios conectados en cada continente del mundo.

ymorales@eleconomisa.com.mx