Para este 2016, el Banco Inmobiliario Mexicano buscará colocar créditos por cerca de 11,000 millones de pesos, lo que significaría un crecimiento de 37.5% respecto de los 8,000 millones de pesos que colocó en el 2015.

En entrevista, Víctor Manuel Requejo, director general del banco, indicó que el momento actual de la industria inmobiliaria permite ampliar las metas de la entidad, pese al entorno macroeconómico que se vive en el país, por la fortaleza del dólar y la caída en los precios del petróleo.

El directivo de la entidad bancaria detalló que la mayoría de estos 11,000 millones de pesos se colocará mediante crédito puente: El crédito puente representará 70% y la diferencia será crédito individual, así como para pequeñas y medianas empresas .

Requejo indicó que con el financiamiento que se otorgue mediante crédito puente a los desarrolladores de vivienda se podrían edificar hasta 35,000 viviendas en el país.

Además, indicó que de estos 11,000 millones de pesos que se pretenden colocar en este año, 7,400 millones provendrían de líneas de financiamiento otorgadas por la Sociedad Hipotecaria Federal; 2,000 millones de pesos del público; 900 millones serán capital propio, y 400 millones provendrán de otras instituciones de crédito.

Nosotros dependemos de la Sociedad Hipotecaria Federal, vivimos de los créditos que ellos nos dan y gracias a ello nosotros podemos tener nuestra actividad , acotó.

Alza en tasas no impacta

Cuestionado sobre el comportamiento del crédito puente a la construcción, luego del aumento en las tasas de interés que anunció el Banxico, Requejo explicó que esta situación no tendría por qué causar un impacto negativo en este tipo de financiamiento, debido a que se trató de un ajuste mínimo.

No lastima la modificación de la tasa de interés del Banxico, porque subió 25 puntos base, que es nada (...); no tiene ninguna importancia, eso lo absorbe el mercado sin sentir. No ha habido por parte de los promotores ninguna queja, 25 puntos base es lo mismo que antes , explicó.

Requejo descartó que este año la industria de la vivienda esté expuesta a riesgos que contribuirían a que se frene la venta de casas, ya que el índice de empleo que se ha presentado en los últimos meses ayuda a que los constructores puedan colocar edificaciones sin mayores complicaciones.