Antes de que terminara la administración anterior, las autoridades financieras indicaban que estaban por sacar la regulación respecto al estándar de banca abierta (open banking), a pesar de que se tiene como límite hasta el 2020 para emitir dichas disposiciones; sin embargo, esto no sucedió debido a que dicho proyecto todavía no era lo suficientemente rentable para las entidades del sistema financiero mexicano.

El open banking, contemplado en la Ley Fintech, tiene el objetivo de que haya un intercambio de información entre entidades financieras (tradicionales y fintech) mediante la implementación de interfaces de programación de aplicaciones (API) y así exista más competencia en el sistema financiero.

Esta información, que, se prevé, se compartirá, será de tres tipos: datos abiertos sobre productos, sucursales o cajeros automáticos; agregados o estadísticos, que son los relacionados con operaciones realizadas por o a través de entidades financieras; y los transaccionales, es decir, los referentes al comportamiento financiero de una persona. En este último, dicha compartición se realizaría sólo con la aprobación de la persona en cuestión con el fin de recibir ofertas más personalizadas.

Al respecto, Rocío Robles, directora de Supervisión de Instituciones de Tecnología Financiera de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), explicó que si bien ya se tenía un proyecto adelantado en la administración pasada respecto a la regulación del open banking, que derivó de un piloto para saber cómo se emitiría la normativa, éste no necesariamente interesaba a las entidades bancarias que estaban en dicho esquema, pues sólo se buscó compartir información de cajeros automáticos.

“Lo que se hizo en la administración pasada fue un tipo de piloto regulatorio, digámoslo así, para que el primer dato abierto que se abriera en México fuera el de cajeros automáticos, es decir, (compartir información con respecto a) dónde están localizados, qué servicios proporciona cada uno de los cajeros y demás”, detalló la funcionaria en entrevista.

“Sin embargo nos dimos cuenta de que no necesariamente ese dato abierto de cajeros automáticos es lo que va a detonar el open banking, pues donde está realmente la carne, el grueso del open banking, es en el dato transaccional”, comentó.

El open banking es uno de los temas contemplado en la Ley Fintech que más ha despertado interés, debido a que, según expertos, afirman que esto abrirá la competencia en el sistema financiero mexicano tal y como ha sucedido en otros países como el Reino Unido, Nueva Zelanda o Singapur.

Para Robles, es necesario que mediante la regulación este esquema de banca abierta sea atractivo para todas las entidades financieras, pues como será obligatorio para todas las instituciones, necesitarán hacer inversiones para implementar las API, las cuales deben ser retribuidas con la información que van a recibir.

“La implementación del open banking va a traer costos a todas las entidades financieras pero la cosa es que el dato que se abriera fuera demandado, porque si no pareciera que sólo había costos sin beneficios, pero tenemos que seguir trabajando en ella para ser un poco más ambiciosos con ella”, explicó.

Una parte para este 2019

En el Reino Unido, una persona puede buscar comprar una casa y, con su pleno consentimiento, al mismo tiempo recibir en menos de dos minutos varias ofertas personalizadas a su celular sobre créditos hipotecarios. Esto es gracias al open banking.

De acuerdo con Gilberto Pérez Hernández, director general adjunto de Regulación Estructural de la CNBV, esto podría suceder en México por la compartición de información de datos transaccionales entre entidades financieras; sin embargo, la regulación al respecto podría estar definida hasta marzo del 2020, cuando vence el plazo para emitir las reglas secundarias.

Beneficios de la banca abierta:

  • Consumidores pueden elegir entre servicios más eficientes y efectivos.
  • Las personas actualmente marginadas de los servicios financieros podrán tener más opciones de inclusión.
  • Las pequeñas empresas pueden acceder a créditos y ahorrar tiempo y dinero.
  • Los bancos, las fintech y otras instituciones financieras pueden ser más competitivos y alcanzar nuevos mercados.