Apenas unas horas antes de la celebración de la junta anual de accionistas, el consejo de Santander acordó retirar del orden del día el punto que hace referencia a la distribución de resultados, según un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

En cumplimiento de la recomendación del Banco Central Europeo (BCE) en materia de dividendo, el banco ha acordado suspender el pago de la retribución complementaria de 0.13 euros por acción con cargo a los resultados de 2019. Este reparto estaba previsto para el 5 de mayo.

Santander, presidido por Ana Botín, convocará una nueva junta de accionistas, previsiblemente en octubre, para someter a aprobación de los accionistas la nueva propuesta de reparto del beneficio que acuerde el consejo. El banco ya apunta en su comunicado a la CNMV que la intención es que el resultado de 2019, exceptuando la parte del dividendo ya abonada el pasado noviembre (0.10 euros por acción) se destine a incrementar la reserva voluntaria.

Los accionistas de Santander, por tanto, cobrarán con cargo a 2019 un dividendo total de 1,661 millones de euros, equivalente a 0.10 euros por acción.

El banco recuerda que cuenta con una elevada capacidad de resistencia para afrontar esta crisis, que cumple "holgadamente" los requisitos de capital para mantener la política de dividendos y que está "cómodo" con el colchón que le separa de los mínimos regulatorios.

La entidad, además, ha anunciado que no dará a conocer el dividendo de 2020 hasta que se publique el beneficio anual. Este mensaje, inédito en la historia reciente de Santander, hace pensar que el consejo anticipa que la recesión será severa y que el daño en el beneficio superará el impacto del 5% anunciado hace unas semanas.

kg