La oficina de análisis económico del Departamento de Comercio de Estados Unidos publicó su estimación anticipada del Producto Interno Bruto (PIB) para el primer trimestre del 2020, encontrando que se contrajo a una tasa anual de 4.8 por ciento.

"Las cifras del PIB son débiles, pero están en línea con las expectativas como resultado de las interrupciones impulsadas por Covid-19 en la vida diaria en el hogar y en todo el mundo que han sacudido los mercados mundiales y las cadenas de suministro”, indicó el secretario de Comercio de los Estados Unidos, Wilbur Ross.

“Continuamos teniendo la economía más resistente en el mundo, impulsada por estadounidenses innovadores y trabajadores que han demostrado que están dispuestos a hacer los sacrificios necesarios para derrotar a este enemigo invisible”.

En el documento se señala que el Presidente de Estados Unidos,  Donald Trump, está tomando medidas audaces para aprovechar la experiencia y los recursos de toda la nación en esta lucha.

Asimismo, indican que el Congreso ha enfrentado con seriedad este desafío inyectando billones de dólares en fondos de ayuda para aquellos afectados por el virus, además de establecer una base firme para un regreso estadounidense rápido y fuerte.

“Cuando termine este capítulo, Estados Unidos será más fuerte y saludable que nunca debido a las acciones decisivas y oportunas del Presidente”, señala el documento.

Consumo

El descenso en la actividad económica se vio reflejando en el consumo el cual mostró una fuerte contracción, mucho más profunda de lo estimado al caer 7.6% trimestral anualizado, con lo que restó 5.26 pp al crecimiento del PIB en el periodo.

“Dicha caída se debió a una fuerte desaceleración de los servicios que han sido los más afectados por las medidas de contención implementadas para hacer frente a la propagación del COVID-19. En este contexto, los servicios habían crecido a un ritmo de alrededor de 2.5% en los últimos trimestres, mientras que en 1T20 cayeron a una tasa trimestral anualizada de 10.2%”, indica un análisis de Banorte.

En cuanto al consumo de bienes tuvo una baja más moderada de 1.3%, lo cual se debió a una profunda contracción de 16.1% en el consumo de bienes duraderos que fue, en buena medida, compensada por un avance de 6.9% en el consumo de bienes no duraderos.

 Dentro de los bienes duraderos, la mayor contracción se observó en el sector automotriz, lo que es un claro reflejo de las medidas de contención y del impacto sobre el empleo. Mientras que, en lo que se refiere a los bienes duraderos, se observaron avances en el consumo de alimentos y medicinas, en medio de la crisis por el coronavirus, mientras que el consumo de ropa y zapatos cayó.

“Esperamos que el consumo siga fuertemente afectado en 2T20, después de que las medidas de contención se profundizaron a mediados de marzo. Si bien algunos estados han empezado a relajar dichas medidas, esperamos que sea de forma muy gradual y que los consumidores sean muy cautelosos al regresar a sus actividades ante los temores de que continúen los contagios. Asimismo, las fuertes caídas en el empleo serán una limitante para un avance del consumo. Estimamos una contracción del gasto de las familias en 2T20 de 32%, después de la caída de 7.6% observada en 1T20”, señalan.