¿Qué ha pasado? El FMI nos ofrece una pieza del rompecabezas: “El bajo crecimiento de la productividad y los altos niveles de pobreza siguen siendo los principales problemas de México”. En México, la productividad ha crecido alrededor de 0.5% anual entre 1990 y 2020. En Estados Unidos, aproximadamente 1.5% anual, en el mismo periodo.

Más allá de los promedios, el hecho es que tenemos dos Méxicos cuando hablamos de productividad, tal y como quedó claro en el trabajo hecho por el Instituto Global McKinsey, titulado A Tale of Two Mexicos. “Un México, moderno de alto crecimiento con empresas multinacionales muy competitivas y plantas manufactureras super modernas existe en medio de un grupo mucho más grande de empresas tradicionales”.

El México más moderno tiene una productividad que crece al 5.8% anual (decía el trabajo de McKinsey que fue publicado en 2014). En el sector más tradicional, la productividad no crece sino cae, a un ritmo de 6.5% anual. Lo paradójico es que el empleo crece mucho más rápido en el México tradicional, porque este sector tiene más capacidad de incorporación de trabajadores. Piensen en el comercio informal, comparado por ejemplo con el sector de las telecomunicaciones.

El FMI proyecta que la divergencia con nuestro principal socio comercial seguirá ensanchándose en el futuro próximo.

*El autor es director general editorial de El Economista.