Nueva York.- Un ex gobernador mexicano se declaró no culpable en una corte de Nueva York de cargos de tráfico de cocaína en Estados Unidos y lavado de millones de dólares a través del caído banco de inversiones Lehman Brothers.

Mario Villanueva, gobernador del estado de Quintana Roo entre 1993 y 1999, fue extraditado a Estados Unidos el sábado, después de cumplir una sentencia de seis años en México por lavado de dinero.

El estado es hogar de la famosa localidad turística de Cancún.

De ser condenado en Estados Unidos, Villanueva afronta hasta una cadena perpetua por las acusaciones de narcotráfico y hasta 20 años de prisión por los cargos de lavado de dinero.

Las transferencias de dinero fueron administradas por Consuelo Marquez, una representante de inversiones de Lehman que se declaró culpable de cargos de lavado de dinero en el 2005.

Villanueva "convirtió al estado mexicano de Quintana Roo en un virtual estado narco, vendiendo su infraestructura e incluso su policía a uno de los negocios de mafia más peligrosos del mundo", dijo en un comunicado el fiscal de Manhattan Preet Bharara.

Casi toda la cocaína consumida en Estados Unidos es contrabandeada a través de México. En los últimos años, el lucrativo negocio del narcotráfico inició una sangrienta guerra en México, mientras los cárteles luchan por el control de las rutas de contrabando.

Villanueva está acusado de recibir más de 19 millones de dólares del poderoso cártel de Juárez a cambio de proveer protección en su estado. Se le acusa además de lavar fondos a través de cuentas en Lehman entre 1993 y el 2001, mucho antes del colapso del banco de inversiones en el 2008.

De todas formas, el caso de Villanueva y sus vínculos con Lehman aumentaron la atención sobre Wall Street, mientras los grandes bancos luchan con los planes para una mayor regulación del sistema e intentan mejorar sus imágenes tras la crisis financiera mundial iniciada del 2008 y el 2009.

Fiscales dijeron que el dinero recibido por Villanueva fue enviado a través de una serie de cuentas con tres nombres y corporaciones extranjeras, y que al final terminó siendo administrado por Lehman Brothers Holdings Inc.

Un portavoz de Villanueva no hizo comentarios de inmediato sobre su extradición.

Desde que el presidente mexicano, Felipe Calderón, asumió el poder en diciembre del 2006, más de 22.000 personas han muerto por la violencia del narcotráfico. El Gobierno mexicano, apoyado por Estados Unidos, lanzó una ofensiva contra los cárteles.

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