Para demostrar un apoyo regional y para las Naciones Unidas, sería positivo que personal mexicano fuera enviado a Colombia en una misión especial de paz, dijo Edmont Mulet, subsecretario general de las Naciones Unidas para Operaciones de Mantenimiento de Paz.

En una sesión informativa vía web a propósito de la reciente Cumbre de Mantenimiento de Paz, el funcionario internacional aclaró que la misión solicitada por el presidente Juan Manuel Santo a la ONU para Colombia, en principio, contempla el envío de observadores que provengan de los países de la Unión de Naciones Suramericanas y del Cono Sur; sin embargo, no descartó participación de elementos mexicanos y aseguró que ello sería un buen signo de solidaridad continental.

Enfatizó que cualquier presencia de observadores en el proceso colombiano será de personal no uniformado; es decir, harán monitoreo de la situación sin portar boinas ni cascos azules.

A su vez, refirió que la ONU no espera que la contribución de México en los Cascos Azules sea masiva o de manera inmediata; un proceso de este tipo lleva años, no es cuestión de meses, dijo.

Hasta el momento, México ha desplegado a seis oficiales del Estado Mayor. No están en terreno, sino en cuarteles generales. Se ubican en el Sahara Occidental, Sudán del Sur y el Líbano.

La experiencia que ellos adquieran en su misión no sólo beneficia al país en donde cumplen su misión, también es capaz de retroalimentar a las fuerzas de seguridad nacionales, refirió.

Del personal de paz, 95% trabaja en misiones con un mandato de proteger a los civiles.